Símbolos nacionales y regionales
Los símbolos nacionales son el escudo y la bandera. A ellos, en ocasión de conmemorarse el centenario del nacimiento de la república, se agregó una flor oriunda de los valles altos andinos que ostenta los colores rojo, amarillo y verde de nuestra bandera: la kantuta.
La kantuta carece de significado para los bolivianos habitantes de los llanos y de la zona amazónica, por ser ajena a su entorno. Con buen criterio, en el texto de la Constitución Política del Estado promulgada el año 2009, el artículo 6 incluyó entre los símbolos nacionales a la flor de patujú, procedente de las regiones amazónicas y de los llanos, que exhibe los mismos colores y que, igualmente, es extraña para los altiplánicos.
Ambas bellas flores, sin dejar por supuesto de ser nacionales en razón de sus lindos colores, son propiamente regionales pues simbolizan por separado al Oriente y al Occidente de nuestro país.
Sin embargo, quebrantando el criterio de igualdad entre las regiones, el mencionado artículo 6 introdujo también como símbolo nacional a la whipala, que no tiene ese carácter porque representa únicamente tradiciones o valores de la región que habla uno de los 38 idiomas mencionados en el artículo 5 de la Constitución.
Esa decisión de otorgar a todo el país una característica especial proveniente sólo de una parte del territorio nacional, contradice la expresión contenida en el artículo 1 de la Constitución, según la cual Bolivia, sin dejar de ser un Estado Unitario, es también Social y de Derecho Plurinacional Comunitario.
Se utiliza como “Imagen Gobierno”, para empleo en toda la administración pública, una cruz denominada “Chacana”, con ilustración de figuras inspiradas en signos alegóricos de orígenes tiahuanacotas o incaicos que, igualmente, lo mismo que la wiphala, son de una raíz histórica que representa sólo a una parte del territorio nacional.
Debemos hacer esfuerzos para lograr un entendimiento armónico en clima democrático para hacer prevalecer que, pese a diferencias, es y será siempre unitaria la República de Bolivia.
Así cómo cada uno de los nueve departamentos tiene símbolos propios en escudos que recuerdan la fecha de fundación de sus ciudades capitales en el siglo XVI o en tiempos posteriores, y en banderas que evocan las gestas heroicas de la época de la Guerra de la Independencia, igualmente la kantuta, la flor del patujú, la wiphala y la chacana no deben ser símbolos nacionales sino única y exclusivamente regionales.
El autor es abogado
Columnas de JOSÉ LUIS BAPTISTA MORALES



















