Gobierno bicéfalo en Bolivia
La visita sorpresiva o planificada del canciller venezolano Jorge Arreaza a La Paz para reunirse con el presidente Arce Catacora es algo que puede considerarse como oficial. Sin importar los temas que fueron tratados, todo estaba enmarcado en el protocolo de una visita oficial. Hasta ahí todo encaja y le da seriedad a la formalidad.
Pero si todavía quedaba duda alguna sobre la docilidad del Presidente frente al cocalero Morales, la visita de ese funcionario venezolano al caudillo en el Chapare confirma que Bolivia tiene un Gobierno bicéfalo. Arreaza fue recibido en el aeropuerto de Chimoré por una delegación encabezada por la Viceministra de Comunicación. El cocalero después de su cobarde huida a México, ha dejado de ser funcionario gubernamental. Él es un ciudadano común y corriente, y por eso no se entiende esa visita.
El Chapare se ha convertido en una republiqueta independiente, donde las leyes son las impuestas por los cocaleros y sabe a ciencia cierta lo que se trama allá. Lauca Ñ, se llama el fortín de los cocaleros, donde el fugitivo es dirigente vitalicio. Allí, el soldado que quería ser culto, Juan Ramón Quintana, militar dado de baja y exalumno de la Escuela de las Américas, esa que formaba paramilitares para aniquilar a la izquierda, y también exembajador en Cuba; imparte "cursos de formación a supuestos líderes masistas del futuro“ y seguramente en sus ratos libres, sigue leyendo las "novelas“ nunca escritas por Borges.
Esa zona privilegiada, donde se produce coca que en su totalidad va al narcotráfico, y que acoge a la élite de los nuevos ricos, ha florecido económicamente y extendido sus tentáculos por todo el territorio nacional. Hoy los máximos representantes de esa nueva casta son presidente de la Cámara de Senadores, y del Comité de Seguridad del Estado y Lucha Contra el Narcotráfico. Durante el reinado de Morales fue construido un aeropuerto internacional en Chimoré, donde hay carencia de pasajeros, pero repleto de vuelos clandestinos. El flujo aéreo diario, supera al de el Aeropuerto internacional de El Alto.
La visita de ese funcionario venezolano a esa región, entre otros hechos sospechosos, aporta elementos de sobra para afirmar y temer que Bolivia ha caído en las garras oscuras del castro-chavismo-evista. Esa gente inescrupulosa no descansará hasta agotar y hundir política y financieramente al gobierno de Arce Catacora, donde él es cómplice y se presta a ese juego.
El objetivo es desgastar al gobierno actual hasta que caiga. La tarea no es difícil, porque la economía está agonizando. El exministro y ahora presidente no puede reactivar la economía, porque durante 14 años dilapidaron a manos llenas todo el dinero que entró a las arcas del Estado por concepto de los buenos precios de las materias primas en el mercado internacional. Catorce años de malgastar y de corrupción desmedida.
Una vez lograda su meta, eliminarán del escenario político al vicepresidente Choquehuanca, porque este no es cocalero. Los que quedan en la cadena de sucesión después de Choquehuanca, son el cocalero Andrónico Rodríguez, y Freddy Mamani, presidentes de las Cámaras de Senadores y Diputados. Ambos son devotos de Morales y no dudarán un solo instante en devolverle la silla. Así se completará el cuarteto de regímenes populistas del siglo XXI: Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Perú está en la mira, le están calentando las orejas a Castillo. De ser ganador, quieren que sea miembro de Runasur, un nombrecito modificado de Unasur, para marear la perdiz.
La Paz y Lauca Ñ, suenan diferente, pero por casualidad empiezan con L. Ojalá sea fruto del azar.
El autor es especialista en integración y gestión de conflictos
Columnas de RUBÉN CAMACHO GUZMÁN


















