Subvenciones y estabilidad
¿Qué es o qué entendemos por subvención?, según el Diccionario de la lengua española es la ayuda económica que se da a una persona o institución para que realice una actividad de interés general. Según otros conceptos es la entrega de dinero o bienes y servicios realizada por una administración pública a un particular, persona física o jurídica, sin que exista la obligación de reembolsarlo, también se considera como una técnica de intervención administrativa, en actividades de interés público, o en circunstancias de interés social.
También la estabilidad se entiende como aquella situación que se mantiene sin peligro de cambiar, caer o desaparecer. Así, una estabilidad económica es aquella en la que un país no muestra grandes variaciones o cambios, en el tiempo, en sus principales índices macroeconómicos, entre otros, la inflación, es decir, el crecimiento generalizado de los precios de bienes, servicios y factores productivos dentro de una economía en un tiempo determinado.
Actualmente, en Bolivia se subvenciona la gasolina, diésel, gas, electricidad, maíz, trigo y otros alimentos como la carne de pollo, cerdo, leche y huevo para que el precio de los mismos se mantenga estable. Sin embargo, esta práctica en la economía en general viene generando o conlleva un elevado gasto fiscal, por lo que debe ir acompañada de planes, programas y proyectos que coadyuven al crecimiento de la economía.
De lo mencionado anteriormente, podemos inferir que la subvención incentiva de manera directa la producción nacional, apoya, entre otros, a medianos y pequeños productores para que recuperen o potencien su capacidad económica, generando mayores utilidades cada vez a un menor costo e, indirectamente, coadyuva en el emprendimiento de nuevas empresas e industrias, mientras todo este proceso se va dando, la población se ve beneficiada con precios y abastecimiento estables.
El Modelo Económico Social Comunitario Productivo implementado en el país considera a los sectores que generan excedentes: hidrocarburos, minería, electricidad y recursos ambientales, para desarrollar la transformación productiva mediante la producción de urea, la planta de extracción directa de litio, la industrialización de camélidos a través de un mejoramiento en la genética de los mismos, plantas procesadoras de diferentes productos agrícolas, industrialización de los recursos evaporíticos, la industria de la química básica que proporcionará los insumos requeridos para las industrias mencionadas y otras.
Así se evidencia que, paralelamente a la subvención, se está trabajando y llevando adelante políticas, programas y proyectos con el fin de generar excedentes y mayores recursos en beneficio de las regiones y de la población. Dichas políticas, actualmente, funcionan y son reconocidas mundialmente y con ellas se logrará la industrialización en Bolivia.
La autora es economista y funcionaria del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas
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