El Día de la Tierra
Hoy, 22 de abril, se recuerda el Día de la Madre Tierra, una jornada que nos llama a reflexionar sobre el cuidado que necesita el planeta a nivel global y local. En Bolivia éste no debería ser un día más en el calendario; sino, un momento de análisis sobre qué hacemos para proteger los ecosistemas frente a amenazas como la contaminación, la deforestación, los incendios y el cambio climático.
La Organización de Naciones Unidas instituyó el Día Internacional de la Madre Tierra en 2009 con “el objetivo de concienciar a la humanidad sobre los problemas generados por la superpoblación, la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales”.
A lo largo de esta jornada suelen abundar los actos para conmemorar este día tan especial para nuestro planeta, pero la pregunta obligatoria es si estamos haciendo lo necesario para preservar nuestro patrimonio natural a nivel del Gobierno, los departamentos, municipios, la comunidad y la ciudadanía. Es importante hacer un alto para evaluar si cada uno de nosotros contribuye a cuidar la tierra; tal vez, a través de pequeñas acciones como reciclar los residuos sólidos que aún se acumulan en los vertederos o; peor, aún van a los ríos, lagunas y parques.
Probablemente se trate de pequeñas acciones ante la magnitud del problema; pero, en el fondo pueden representar un paso hacia un cambio ciudadano para reducir la contaminación de la tierra.
A propósito del Día de la Tierra es importante repasar las principales amenazas que soporta el planeta como el cambio climático, que es causado por el hombre y cuyos efectos pueden ser irreversibles.
Este 2026, el lema de este año es: “Nuestro Poder, Nuestro Planeta” y se centra en las energías renovables y la necesidad de comprometerse a aprovecharlas para construir un futuro saludable, sostenible, equitativo y próspero, según las Naciones Unidas.
En Bolivia el uso de las energías renovables ha comenzado, pero no al ritmo que se necesita para reducir el uso de energías no renovables o convencionales.
Una de las iniciativas que el país impulsa con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a través del proyecto “Climate Promise”, es la Hoja de Ruta para la Implementación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) en el sector energético, que busca concretar la transición hacia el uso de energías limpias 2030-2035.
Se trata de una iniciativa estratégica para dejar de usar los combustibles fósiles, pero se necesitan más acciones para cuidar nuestra casa común, la Tierra.
De las autoridades y de cada ciudadano depende que este 22 de abril no sea un día más; sino, un punto de inflexión para aplicar medidas y conductas que ayuden a proteger el medioambiente, la Tierra.




















