Gualberti: “Reos sin sentencia, la madre de los problemas”
Tras censurar los episodios de violencia que se vivieron en las últimas semanas en la cárcel de Palmasola, que cobraron siete vidas y dejaron 26 heridos, el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, celebró ayer la misa de Pascua en el PC-2 y el PC-4, que albergan a las mujeres y hombres privados de libertad.
“Hubo mucha participación de los hermanos privados de libertad, expresaron su fe al Cristo resucitado. Hay un ambiente de serenidad, pero hace falta que el Señor los anime más con su amor para que superen esos difíciles momentos que han vivido”, señaló. El religioso remarcó que, durante la misa, los presos se quejaron por la retardación de justicia, el hacinamiento y el endurecimiento de los controles de seguridad tras la intervención policial que se realizó en ese centro penitenciario hace semanas.
Gualberti apuntó que los privados de libertad merecen recibir la palabra de Dios y no atravesar por situaciones de violencia.
El religioso remarcó que durante la misa los presos se quejaron por la retardación de justicia, el hacinamiento y el endurecimiento de los controles de seguridad luego de la intervención policial que se realizó en ese centro penitenciario.
“El 70 por ciento de los privados de libertad no tiene sentencia, ese tema es como la madre de los problemas, el hacinamiento es otro porque Palmasola se creó para 800 personas y ahora hay más de 5 mil, otra queja es que se han endurecido las normas de control”, indicó.
Gualberti dedicó los días centrales de Semana Santa a visibilizar el drama de los presos en Palmasola, la peor cárcel del sistema boliviano por su sobrepoblación.
El Jueves Santo, el religioso lavó los pies a voluntarios de la Pastoral Carcelaria e instó a seguir el ejemplo de Jesús, en ayudar y servir al prójimo sin importar su situación.























