Gobierno instruye investigar incidentes en la marcha de Evo Morales
El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, anunció este martes la instrucción al comandante General de la Policía Boliviana, Álvaro Álvarez, para que inicie un “proceso penal de oficio” en relación con los hechos ocurridos entre el 17 y el 23 de septiembre durante lo que denominó “marcha de la muerte o por la candidatura y habilitación del señor Morales”. Esta decisión se da tras los disturbios que dejaron más de 80 heridos y un daño económico estimado en más de 6 millones de bolivianos según el Gobierno.
Durante una conferencia de prensa, Del Castillo subrayó que la marcha, que transitó de Caracollo a La Paz, no logró su objetivo de "derrocar" al presidente Luis Arce. “Desde el inicio de esta marcha, cuando se mencionó que debía asumir el mandato presidencial el tercer hombre del Estado, Andrónico Rodríguez, hasta su finalización con un ataque a la ciudadanía paceña, Morales fue motivando a la gente a unirse a una cruzada golpista”, afirmó.
El ministro también mencionó que Morales expresó su intención de buscar la dimisión del presidente Arce y del vicepresidente David Choquehuanca, para que Rodríguez asumiera el mando. “Si el primer y segundo hombre (del país) abandonan al pueblo, está el tercero hombre del Estado, el hermano Andrónico Rodríguez, con nosotros”, citó Del Castillo sobre las palabras de Morales al inicio de la marcha.
El ministro destacó que la movilización, compuesta por aproximadamente 6,000 personas, no es suficiente para derrocar a un gobierno democráticamente electo. También cuestionó el verdadero propósito de la marcha, que, según él, era “violar la Constitución Política del Estado”, que impide una nueva reelección del ex presidente Morales.
Del Castillo detalló los cinco puntos de mayor violencia durante el recorrido, comenzando por Vila Vila el 17 de septiembre, donde se registraron 26 heridos. A lo largo de la marcha, periodistas del canal estatal Bolivia TV fueron retenidos, y otros incidentes violentos se produjeron en Ayo Ayo, Ventilla y La Paz. El saldo total incluyó más de 87 personas heridas, la aprehensión de más de 10 individuos, la destrucción de cuatro vehículos y el robo de equipos de prensa.





















