Cinco colegios bicentenarios y la educación pública en Bolivia
La historia de la educación pública en Bolivia se inicia con un decreto emitido por Simón Bolívar cuatro meses después de la fundación de la República, el 11 de diciembre de 1825.
Ese decreto, firmado por Bolívar en Chuquisaca y de cuya ejecución se encargó Sucre,“es considerado la norma base para la historia de la educación boliviana ya que establece el establecimiento de escuelas primarias y colegios de ciencias y artes en cada capital de los departamentos que tenía entonces Bolivia”: Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Potosí y Oruro, señala el periodista e historiador potosino Juan José Toro Montoya, en un artículo publicado en junio de 2023 en el diario sucrense Correo del Sur, con el título “Cartas para colegios”.
“Sobre la base del decreto del Libertador, “en 1826 fueron fundados los colegios que, por eso mismo, son llamados bolivarianos: el Sucre, de Cochabamba (3 de febrero); el Pichincha, de Potosí (2 de marzo); Ayacucho, de La Paz (27 de abril); Junín, de Sucre (3 de mayo); y Bolívar, de Oruro (28 de octubre)”, refiere Toro Montoya.
Los nombres de cada uno de estos colegios son evocaciones históricas directas a la guerra de la independencia del Alto Perú que emancipó ese territorio de la Corona de España y dio lugar a creación de la República de Bolivia.
Dos de ellos honran la memoria de Simón Bolívar y Antonio José de Sucre y los otros tres celebran batallas decisivas para la independencia del país.
La historia de cada uno de esos cinco colegios fue expuesta, el pasado lunes 2 de febrero en Cochabamba, por otros tantos investigadores en un encuentro organizado por la Asociación Nacional de Exalumnos de Colegios Bicentenarios de la República de Bolivia, que se constituyó por la conmemoración de los 200 años de la fundación de estos establecimientos.
Esa asociación está integrada por las asociaciones de exalumnos de los mencionados colegios, todos ellos fundados en 1826 mediante decretos promulgados por el entonces presidente de Bolivia, Antonio José de Sucre.
Los expositores la historia de los colegios bicentenarios de Bolivia fueron, en su mayoría, exalumnos de esos establecimientos: Vladimir Arancibia Camacho, Colegio Nacional Antonio José de Sucre, de Cochabamba; Richard Osuna Ortega, Colegio Nacional de Ayacucho, de La Paz; Juan José Toro Montoya, del Colegio Nacional de Pichincha, de Potosí; Felipe Medina Espada, del Colegio Nacional de Junín, de Sucre; y Mario Quiroga Morales, del Colegio Nacional Simón Bolívar, de Oruro.
En Bolivia, hasta antes de su independencia, la educación estaba principalmente bajo control religioso y de la Corona española, destacando colegios jesuitas y conventuales.
Con la creación de los cinco colegios que este año celebran su bicentenario, se inaugura en el país la educación pública.
Es nutrida la lista de bolivianos unos más conocidos que otros, que, en sus 200 años de historia se formaron en esos establecimientos creados con el nombre común de “colegios de ciencias y artes”, y aportaron a la construcción del país.





















