¿Conviene dividir?
No ha recibido la debida atención la posesión de los nuevos dirigentes de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC) realizada la semana pasada, pese a que dio lugar a hechos novedosos que es pertinente destacar.
Por un lado, rompiendo simbólicamente la independencia gremial, los nuevos dirigentes empresariales fueron posesionados por el Gobernador del Departamento y la mayoría de ellos juraron cumplir sus compromisos utilizando el símbolo masista del puño izquierdo levantado y la mano derecha en el corazón. Es decir, se trata de productores afiliados al oficialismo, hecho que puede afectar su actividad gremial pues, como ya ha sucedido en otros sectores, en momentos de definición la mayoría de las veces los dirigentes optan por dar prioridad a las necesidades del Gobierno y no a las demandas del sector al que representan.
Por otro lado, los discursos han sido coherentes con esta afiliación. El Gobernador ha comprometido apoyar a la Cámara, con la que ejecutará políticas de desarrollo agropecuario. A su vez, el nuevo presidente de la Cámara presentó las necedades del sector y demandó que el Gobierno les dé similar tratamiento al que reciben los agropecuarios de Santa Cruz y, para ello, informó que convocará a los productores de los otros departamentos de la región occidental para organizar una Cámara Agropecuaria que se contraponga a la CAO de Santa Cruz, que “definitivamente ha tenido varios privilegios de parte del Gobierno central”.
La experiencia enseña que no es necesariamente exitoso optar por la confrontación intersectorial para obtener mejores resultados cuando de desarrollo se trata, más aún en tiempos en que aparecen cada vez más síntomas de una crisis económica que sólo aunando esfuerzos y no dividiendo se podrá enfrentar.



















