Caballos y un aviario, la otra cara de Quillacollo
Comienza el atardecer y un paisaje de árboles nativos invade el horizonte. A lo lejos se ven caballos mansos blancos y pardos, que invitan a cabalgarlos. Después de un breve viaje, montado sobre ellos, se llega al Centro Ecuestre Tunari y de ahí al aviario, un lugar mágico de aves exóticas y en peligro de extinción.
La escena es parte del recorrido que los cochabambinos podrán disfrutar el próximo fin de semana de Pascua en Iquircollo Norte, en el municipio de Quillacollo, como parte de una oferta turística alternativa y rural, organizada por la revista Destinos.
“El turismo hípico se ha convertido en una alternativa ecológica para encontrarse con la naturaleza, cuidar la salud emocional, psíquica y física recomendada para promover la responsabilidad y sociabilidad de los niños”, informó la responsable del centro ecuestre, Stefanie Arce.
El lugar es ideal para la equinoterapia. Pues, se dice que montar a caballo durante una hora, equivale a hacer 60 minutos de deporte en un gimnasio. A ello se suma que el movimiento psicomotriz del animal contribuye al equilibrio físico y mental de las personas. Entre otras ventajas, también se le atribuye el de mejorar el funcionamiento de los aparatos: respiratorio, cardiovascular y digestivo.
Otro de los principales atractivos es un aviario, en el que habitan 180 individuos de especies exóticas, que fueron rescatados o donados.
Todas estas aves están al cuidado del ambientalista Marcelo Antezana. En el lugar se encuentran especies únicas, como la paraba de frente roja, la amazona tucumana y tucanes. También hay patos silbadores, 50 variedades de loros, guacamayas rojas, celestes y amarillas, papagayos y pavos reales.
La principal misión del centro es evitar el tráfico de animales exóticos y sensibilizar a la población sobre el respeto a las aves. El encuentro promete no sólo un contacto con la naturaleza, sino redescubrir la belleza de las aves.



























