De retablos deteriorados y bustos destruidos
Michel Zelada Cabrera
Nueve bustos en ruinas de desconocidos héroes, una incompleta y devastada estatua de las Heroínas de la Coronilla y unas reproducciones de los retablos que, con menos de un años (que costaron 70 mil bolivianos) ya están parcialmente destruidas.
Esto es lo que observarán los estudiantes, profesores, padres de familia y ciudadanos en general cuando acudan, como todos los años, al acostumbrado desfile de celebración de la gesta libertaria del 27 de Mayo además de la conmemoración del Día de la Madre en la colina de San Sebastián, en el monumento a las Heroínas de la Coronilla.
Si un visitante emprende la caminata por el paseo central de la colina rumbo a la cima, hacia el monumento a las heroínas, se sorprenderá cuando, casi al llegar a la meta, se encuentre a ambos lados del camino empedrado con nueve esculturas (bustos) en ruinas.
Se trata de monumentos que supuestamente pertenecen a héroes cochabambinos que lucharon por la independencia de Cochabamba y del país.
Pero lo curioso es que ninguna de las esculturas tiene una placa que identifique a cada una de estas imágenes para así saber de quién se trata.
Lo curioso es que es pese al miedo a ser asaltados la gente todavía visita la colina haciendo todo el recorrido caminando, a diferencia del Alcalde y su séquito de funcionarios que llegan en vehículo directamente al cima de la colina. Tan ocupados nuestros “servidores públicos” en cosas importantes que seguramente consideran una pérdida de tiempo preocupares por identificar a quienes lucharon por la independencia de Cochabamba y dieron su vida por el.
Existen vestigios, en la parte inferior de cada busto, de que algún día estas esculturas tuvieron una plaqueta que indicaba de quién se trataba, cuándo nació y cuando murió, y qué hizo por la independencia. Seguramente la placa era de metal. Ahora, más que paseó de los héroes, parecen un “paseo del terror” con bustos con rostros desfigurados.
Totalmente envejecidas y desgastados por efecto de las inclemencias del tiempo, las esculturas, si cobrarán vida, no podría oler porque sus narices están destruidas, no podrían ver porque no tienen ojos, no podrían oír porque carecen de orejas. Algunos héroes tienen la garganta perforada, otro busto no tiene cabeza, en varias de ellas exóticos insectos han hecho sus nidos en las esculturas. La estructura de alambre y fibrocemento en la mayoría de los bustos está totalmente deteriorada y se puede ver el interior hueco de la mayoría de ellas.
Mientras en los departamentos de La Paz y Chuquisaca, que este año celebran el bicentenario de sus gestas libertarias, hay un entusiasmo por revalorizar y recordar a sus mártires y héroes promoviendo sus biografías y la lucha que emprendieron estos en pro de la liberación de sus pueblos, en Cochabamba lamentablemente las autoridades ignoran y olvidan a nuestros próceres.
“...Ahora más que paseo de los héroes, parece un paseo del terror con bustos y con rostros desfigurados”
Michel Zelada | Periodista
Detalles
Deterioro
Las tres reproducciones de los retablos que se realizaron en alto relieve y que además fueron hechos en fibra de vidrio están en franco proceso de deterioro.
El ex oficial de cultura Jorge Claros aprobó y desembolsó un presupuesto de 70 mil bolivianos utilizados para pagar el trabajo del escultor Hugo Andía.
Lo curioso es que Claros encargo las esculturas sin previa convocatoria pública, sin recibir más propuestas de otros artistas o someter el arreglo a la presentación pública de proyectos. Tampoco se publico en el Ficoe.
Observando a más detalle las piezas del monumento, el retablo que da al oeste se esta despegando de la piedra central a causa de la mala calidad del material utilizado.
El retablo que da hacia el sur la parte que corresponde a la pata del caballo está rota y el que da al oeste le falta la cruz al cura.

























