Bolivia en 2100: 22% degradado
Actualmente, el 5,5 por ciento del territorio está afectado por la degradación de los suelos, pero la proyecciones indican que ese porcentaje de deterioro subirá a 11,2 por ciento en 2050 y a 11,2 por ciento en 2100 impactando en una de las principales actividades económicas del país, la agricultura.
Los datos son revelados en el informe “La economía del cambio climático” presentado recientemente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El organismo indica que, sobre la base de “evidencia disponible sobre la degradación de suelos”, en términos absolutos, el área degradada de Bolivia aumentaría de 60.339 kilómetros cuadrados actuales a 123.301 kilómetros cuadrados en 2050 y a 243.979 kilómetros cuadrados en el 2100.
La investigación apunta que la degradación de los suelos es un problema fundamental de largo plazo y que incidirá negativamente en las condiciones de la producción y el empleo rural de Bolivia y de otros países como Paraguay, Perú, Ecuador y Chile.
Según las proyecciones de la Cepal, será Paraguay el país que tenga el mayor porcentaje de tierra degradad en 2100, un 66,3 por ciento del total del territorio.
A Paraguay sigue Perú, con el 62 por ciento de sus suelos afectados por la degradación. Ecuador sufriría el mismo efecto en un 57,2 por ciento de su territorio y Chile en un 41,2 por ciento.
Pérdidas
El informe de la Cepal, difundido por plataformaenergetica.org, agrega que la región de América Latina y el Caribe, “podría sufrir pérdidas importantes en el sector agrícola y en la biodiversidad, fuertes presiones sobre la infraestructura y aumento en la intensidad de eventos extremos”, si es que no se adoptan urgentes acciones internacionales de mitigación.
“El conjunto de resultados muestra claramente que hay evidencia sólida para argumentar que existen efectos económicos significativos en el sector agropecuario asociados al cambio climático”, añade el informe.
La Comisión Económica para América Latina sostiene que el mayor impacto del cambio climático en Bolivia se sentirá en “las regiones con temperaturas y precipitaciones extremas”.
En estos lugares, será muy difícil producir por el intenso clima y las cualidades se transformarán.





















