Halloween, una noche cada vez más popular
Halloween tiene sus raíces fonéticas en el "All Hallows Eve" de la Iglesia Católica el Día de Todos los Santos, celebrado un día después, el 1 de noviembre.
Como cada 31 de octubre, niños y jóvenes de todas partes del mundo se disponen a celebrar la noche de Halloween o noche de brujas, una fiesta de disfraces de origen celta que se ha popularizado.
En Cochabamba, varios colegios organizan concursos de disfraces y los ganadores se llevan dulces de premio. Sin embargo, los jóvenes se reúnen en fiestas de disfraces que organizan algunas discotecas de la ciudad.
Esta herencia celta, cuyo pueblo se estableció en el área ahora conocida como Irlanda alrededor del 1400 antes de Cristo, es una de las tradiciones de su cultura que ha logrado traspasar las barreras del tiempo y el espacio, ya que se celebra actualmente en todo el mundo.
Por entonces, conmemoraban durante esa noche la llegada del año nuevo celta con miedo a que los espíritus retomasen su apariencia física, para lo que colocaban calaveras y otro objetos en sus viviendas con el objetivo de ahuyentarlos.
No obstante, en realidad el término Halloween tiene sus raíces fonéticas en el "All Hallows Eve" de la Iglesia Católica -el Día de Todos los Santos-, celebrado un día después, el 1 de noviembre.
La parte amable de la fiesta son los millones de niños que esa noche recorren las calles de las ciudades y pueblos tocando de casa en casa en busca de golosinas. El eslogan es "o golosina, o broma".
Y claro, los niños regresan a casa con un cargamento de caramelos que puede durar el año entero.
Pero más allá de las actividades bienintencionadas que disfrutan niños y adultos, ataviados con disfraces de brujas, vampiros o monstruos, Halloween da pie a una jornada en la que la línea que separa a los muertos de los vivos es muy fina, literalmente, porque se ha convertido en un pretexto para beber bebidas alcohólicas.
Lo comercial
Pero la cara comercial de esta celebración la personifica el mundo del cine, una de las principales razones por las que la tradición se ha vuelto tan cosmopolita.
El filme "Halloween", una nueva versión del clásico de terror que rodó John Carpenter en 1978, marcó el récord de recaudación histórico para un fin de semana festivo, en este caso, el del Labour Day, en pleno verano.
Otras películas han sabido aprovechar el tirón de los festejos, como es el caso de la sangrienta franquicia "Saw", cuyo cuarto título, que se estrenó en días pasados, lidera ya la taquilla de EEUU y vaticina más secuelas todavía.
Los 32 millones de dólares que ha amasado en taquilla no dejan lugar a dudas sobre el tirón que tienen estas cintas entre los más jóvenes.
Precisamente ese sector de la población será el principal responsable de que los estadounidenses inviertan este año más de cinco mil millones de dólares en disfraces y complementos de Halloween.
Según datos de la Federación Nacional del Pequeño Comercio en Estados Unidos, cada persona gastará 64,82 dólares, lo que supone un incremento de más de cinco dólares respecto a la cifra del año pasado.
De hecho, EEUU produjo más de 450.000 millones de kilos de calabazas en 2006, uno de los principales ornamentos usados como decoración en los hogares.
Y como no podía ser de otra manera, incluso los políticos volverán a ser objeto de las burlas.
Una reciente encuesta de Ipsos reveló que la imagen de la senadora demócrata Hillary Rodham Clinton fue la más votada como el disfraz para Halloween más tenebroso entre los candidatos presidenciales.
El 37 por ciento de los encuestados se decantaron por Clinton y, a mucha distancia de ella, le seguía el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani con un 14 por ciento.
Los dos máximos aspirantes a la Casa Blanca -según los sondeos- han conseguido, en apenas unos meses de campaña, ser también quienes más miedo dan entre los ciudadanos. ¿Un buen presagio?





















