Sehuencas, otra maravilla de la naturaleza
Dicen que Sehuencas es una entrada al paraíso y quienes conocen el Parque Nacional Carrasco lo confirman así, porque se trata de un jardín natural. Nadie podría decir lo contrario, porque Sehuencas es definitivamente una maravilla, rodeado de árboles, helechos, flores, animales silvestres, sol, lluvia, rocío, neblina, “las cuatro estaciones del año en un solo día” como dice Fernando Gundlach, un ciudadano alemán que vive 26 años en el Parque y que conoce Sehuencas como la palma de su mano.
En el trayecto al Parque, en general se aprecia un bellísimo jardín con cerros a la izquierda y la derecha en una especie de cañadón, con arboleda y vegetación natural que permanece húmeda todo el tiempo, un río y un camino angosto de tierra y de trecho en trecho se aprecian unas cascadas con aguas cristalinas que bajan de cerros empinados y que invitan a darse un mojazón, pero el agua es fría y los ocasionales visitantes no disponen de mucho tiempo.
Pero también, Sehuencas destaca por la permanente humedad que caracteriza la zona y también se dan deslizamientos de tierra de lo alto de los cerros, que menos mal, la presencia del Servicio de Caminos, permite habilitar la vía en el menor tiempo, para permitir el tráfico vehicular que tampoco es muy intenso y que se aparece de rato en rato conducido por muchachos adolescentes que disponen de autos tipo combi.
El paisaje en Sehuencas invita ser contemplado a detalle, su orografía, la abundante vegetación, los animales, el río y la invitación a la pesca, la principal riqueza que tiene el Parque y que no está siendo explotada para el turismo interno menos el externo. Las entidades turísticas deberían ocuparse del tema antes que el narcotráfico destruya esta maravilla porque ya se constituye en un eje estratégico que está siendo utilizado desde Ivirgarzama hacia Monte Punku, como sitio de enlace territorial que se usa todos los días para fines ilícitos, es decir, transporte de droga. Lo dice gente que conoce la región.
Según personas que conocen el Parque Nacional Carrasco, el tramo de Monte Punku, vincula Sehuencas con Ivirgarzama con un camino carretero angosto de tierra, además que se construye un puente para atravesar un río caudaloso, que además tiene una cascada impresionante en la cordillera. Antes disponía de un puente peatonal que se encuentra en desuso y lo lamentable, este camino carretero que cruza Sehuencas está siendo usado por el narcotráfico y que a futuro —una vez que se inaugure el puente— implicaría la desaparición de Sehuencas y toda la maravilla natural que tiene el parque.
Para llegar a Sehuencas se dispone de dos carreteras, la primera viajando hacia el trópico, pasar por Sacaba y desde Colomi tomar el camino hacia Tiraque, por una carretera asfaltada segura que permite un viaje placentero en movilidad propia, hasta llegar a la carretera antigua que vincula a Santa Cruz y luego tomar camino hacia Monte Punku y empezar la travesía del ingreso al Parque Nacional Carrasco. La segunda alternativa para ir a Sehuencas es por el Valle Alto, camino relativamente más largo y poco transitado por las movilidades.
Pero, además de visitar Sehuencas, la región dispone de otros atractivos como las ruinas de Incallajta, un centro arqueológico donde se aprecian construcciones de muralla de piedras, ubicada en el municipio de Pocona, provincia Carrasco a 142 kilómetros de la ciudad de Cochabamba y muy cerca se encuentra el pueblo colonial de Totora, donde se observan viviendas de la época republicana y colonial, y que invita a conocer otra maravilla de la naturaleza.
El autor es periodista y docente universitario.
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