Región Andina: pueblos milenarios
Ancestrales. En esta región, en medio de sus maravillosos paisajes de montaña, se conservan vestigios precolombinos aymaras y quechuas, y sobre todo culturas vivas.
Comprende las provincias de Ayopaya con sus tres municipios: Independencia, Morochata y Cocapata; Arque (con los municipios de Arque y Tacopaya, Sicaya (municipio de Capinota), Tapacarí y Bolívar, fue creada el 22 de mayo de 2001.
Ubicada al sudoeste del departamento, entre el altiplano central y la región de los valles cochabambinos, tiene un clima predominante de altura y de puna, es la zona de menor desarrollo, con niveles de pobreza elevados e Índices de Desarrollo Humano (IDH) más bajos del país, su población está dispersa en un extenso territorio.
De acuerdo a criterios naturales – fisiográficos y geográficos– la Región Andina está comprendida por dos subregiones, por la ladera norte de la Cordillera Oriental (Independencia, Morochata y Cocapata, los tres municipios suman una superficie de 8.941 Km2) y la subregión de la ladera sur de la misma cadena montañosa donde están Arque, Tacopaya, Sicaya, Tapacarí y Bolívar, con una superficie cercana a los 3.600 km2.
Desde el criterio demográfico, esta región cuenta con una baja cantidad de población, no supera el 5 por ciento del total de la población del departamento. Los cinco municipios de la ladera sur alcanzan a una población cercana a las 56.300 habitantes, con una tasa de densidad poblacional 17 habitantes por Km2, en una comparación entre el Censo 2001 y el 2012, las poblaciones de las comunidades se han mantenido en número, en el caso de Sicaya ha perdido cerca del 20 por ciento de su población. En cuanto a la ladera norte la población llega a 54.400 habitantes, con una densidad poblacional 14,5 habitantes por Km2.
Entre los municipios de las laderas sur y norte existen marcados contrastes. Al sudoeste se encuentran Tapacarí con una población rural representativa en su entorno, Pongo Khasa que muestra una fuerte dinámica comercial y de intercambio de productos agrícolas de su entorno. En la ladera norte la ciudad de Morochata, en la puna, e Independencia, en la ladera de clima templado, destacan por su alta producción agrícola.
En cuanto al criterio de cuencas hidrográficas, la mayoría del grupo de cuencas de la ladera sur depositan sus aguas en la región hidrográfica del Caine – Grande. Al lado norte, los grupos de cuencas aguas abajo son efluentes de la región hidrográfica de Cotacajes – Santa Helena. Ambas discontinuidades geográficas afectan la homogeneidad de la región.
Si bien, en general ambas laderas son dominadas por factores biofísicos marginales en cuanto a clima, suelo y topografía ondulada, con reducidas Clocalidades planas. La ladera norte cuenta con mayores ventajas y laderas con menores limitaciones para una agricultura intensiva y para la fruticultura subtropical. La ladera sur con una producción agrícola de cultivos tradicionales con rendimientos moderados a bajos y económicamente poco rentables, principalmente de subsistencia.
En la región se distinguen tres pisos ecológicos: puna, cabecera de valle y valles. Las principales actividades productivas de la región son: la agricultura de subsistencia (variedad de papas, oca, papalisa, maíz, millmi, trigo, haba, arveja, cebolla y otras hortalizas), la ganadería (camélidos, vacunos, ovinos, caprinos y otros animales menores) y la minería, con una variada gama de minerales, que aún no son explotados en todo su potencial.
En la región se aprovecha el ambiente en distintas áreas en las potencialidades de sus productos agropastoril tales como cebolla, ajo, zanahoria, lechuga, betarraga, papa, papas amargas, quinua, tarwi, trigo, en algunos lugares lechuga, una mayoría de ellos para el uso doméstico o familiar. Su producción pastoril está compuesta por ovejas, cabras, gallinas, vacas, burros y en la zona alta principalmente llamas, esta producción es usada para el comercio y para la alimentación de la familia.
En las alturas de la Región Andina, cerca de la carretera a Oruro, viven los ayllus y comunidades de cultura milenaria. En Arque, Tacopaya, Tapacarí y Bolívar, está viva la pureza de la música y el arte autóctono, con instrumentos de viento y tejidos originarios.
También se conserva el rito de la fuerza del toro tinku (encuentro de toros); su majestuosidad se mezcla con vestigios primitivos a través de pinturas y grabados rupestres prehistóricos en Loco Loconi, Coramarca y Tallija.
Hacia el sur se goza de las cualidades curativas de las aguas termales en Tacopaya y Tapacarí. Es ahí donde se conserva la riqueza cultural incaica en el Tambo del Inca, el camino de Japo Q’asa y la ciudadela de León Q’asa en la comunidad de T’ajllu.
Al noroeste, en Ayopaya, es posible apreciar la arquitectura precolombina en la “Muralla de Sacambaya” (Cultura Mollo) y en los bosques subtropicales de Cocapata, entre La Paz y el Beni, completando el circuito con la visita a la ciudad encantada de Trifasqa en Bolívar y las montañas de Morochata, capital departamental de la papa.
arque_copia.jpg

ARQUE
La provincia Arque se encuentra a 73 kilómetros de Cochabamba. Allí se encuentran hermosas serranías y paisajes hondos, sus comunidades, a pesar del tiempo, conservan sus expresiones.
Su topografía es muy accidentada y comprende pisos altitudinales que van de los 2.700 a 4.500 msnm.
Sus laderas parecen cuadros de colores por los tipos de arena, los pisos geológicos que presenta y su clima corresponde a la puna semiárida.
dsc05147_copia.jpg

HUELLAS RUPESTRES
El municipio de Bolívar, uno de los más pobres del país y distante de la ciudad (171 kilómetros), tiene entre sus mayores atractivos en sus pampas altiplánicas, las aguas termales de Chullpani y Piakayma, grabados rupestres (foto), la ciudad perdida de rocas de “Kirkiawi”, la Comunidad de Condorwacha, Inca Pukara en la comunidad de Loko Loko, Huellas Prehispánicas, El Castillo, El Laberinto, La Piedra de Cuyún Cuyún, Roca Sra. Petrificada, entre algunos.
dsc_2745_copia.jpg

TACOPAYA
El municipio de Tacopaya con una fuerte identidad quechua tiene como principales atractivos los Molinos de Ornoni, su arquitectura típica de la colonia con calles angostas de adoquines son testimonio de su rico pasado histórico, el Puente Colgante, el centro arqueológico de Chullpas, aguas calientes, el Toro Tinku y sus tejidos artesanales son una muestra de lo que tiene “el Benjamín turístico” de Cochabamba, así denominado por ser poco conocido,

























