Macron y Le Pen van a la segunda vuelta en Francia
Emmanuel Macron y Marine Le Pen repetirán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas su duelo de 2017, después de que la primera ronda de este domingo dejara al presidente saliente con un margen de ventaja algo mayor al previsto por las encuestas.
El anuncio de los resultados coincidió con llamamientos de la mayoría de los candidatos derrotados para establecer un nuevo “cordón sanitario” y evitar que la ultraderechista Le Pen alcance la jefatura del Estado en la segunda vuelta del 24 de abril.
Con el 85 por ciento del voto escrutado pero aún sin contabilizar algunas de las mayores ciudades del país, Macron tenía el 28 por ciento de los votos y Le Pen un 23 por ciento, según los datos del Ministerio del Interior francés.
Se trata del mejor resultado de la historia de la ultraderecha en una primera vuelta presidencial.
Tras conocer los resultados, ambos se apresuraron a pedir el apoyo de quienes no les han votado, ante la perspectiva de una segunda ronda que los sondeos anticipan que será mucho más reñida que la que hubo en 2017.
Macron tendió la mano “a todos” y se mostró dispuesto a “inventar algo nuevo para unir convicciones y sensibilidades diversas” de cara a la segunda vuelta, según dijo en su intervención entre el ruidoso entusiasmo de sus seguidores.
Insistió en que su proyecto es “el único” que puede responder a los retos que afronta el país, como la defensa del poder adquisitivo de los ciudadanos o la lucha contra el cambio climático.
En cambio, una exultante Le Pen aseguró que el presidente y ella representan “dos visiones diferentes de la sociedad” por lo que hizo un llamamiento a la unidad en torno a sí misma: “Todos los que no han votado a Macron están invitados a sumarse a esta unificación”.
Detrás de los dos vencedores de la primera vuelta quedó el veterano líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon (20,37 por ciento), que vio frustrado lograr el voto útil de todas las candidaturas de izquierda y ecologistas para intentar llegar a la segunda ronda.
Los principales derrotados fueron los dos grandes partidos tradicionales de la Quinta República, el conservador LR y el socialista PS, que cosecharon los peores resultados de su historia: Valérie Pécresse (LR) se quedó en torno al 4,75 por ciento y la socialista Anne Hidalgo, alcaldesa de París, se hundió hasta el 1,75.
Llamamientos a frenar a la ultraderecha
De cara a la segunda vuelta, Macron recibió casi inmediatamente el apoyo de otros candidatos para frenar a la ultraderecha en la segunda vuelta: Pécresse, Hidalgo, el ecologista Yannick Jadot (4,4 por ciento) y el comunista Fabien Roussel (2,36 por ciento) dijeron que votarían por él o pidieron directamente a sus seguidores que respalden al presidente.
Le Pen borraría a Francia “de la escena internacional” y “traería el caos”, alertó Pécresse. “No deben dar ni un voto a Le Pen”, proclamó por su parte Mélenchon entre las ovaciones de sus seguidores, aunque sin pedir expresamente el voto para Macron.
Le Pen recibió el apoyo del también ultraderechista Éric Zemmour, que tras un ascenso meteórico hace pocos meses se quedó en el 6,95 por ciento, y también del soberanista Nicolas Dupont-Aignant (2,2 por ciento), que ya le respaldó hace cinco años.
En 2017, Macron casi dobló en votos a Le Pen (66-34 por ciento), pero los sondeos realizados hoy entre los electores apuntan a un margen mucho más estrecho dentro de dos semanas: Ipsos da ganador al presidente por un 54-46 por ciento, el mismo margen que OpinionWay, mientras que Ifop estrecha más la ventaja: 51-49 por ciento.
A falta de datos definitivos, las estimaciones apuntan a que la participación de ayer se situó en torno al 72,7 por ciento, la más baja en una primera vuelta presidencial moderna.
EMMANUEL MACRON: “TIENDO LA MANO A TODOS”
REDACCIÓN CENTRAL
El presidente francés, Emmanuel Macron, que encabezó la primera vuelta de las presidenciales de ayer, tendió la mano a todos los electores y se dijo dispuesto a “inventar algo nuevo para unir convicciones y sensibilidades” de cara a la segunda vuelta.
“Su confianza me honra y me compromete (...) No nos equivoquemos. Nada está decidido. Y el debate que tendremos en los próximos quince días es decisivo para nuestro país y para Europa”, afirmó Macron, que ronda el 28 por ciento de los votos de la primera ronda, según las estimaciones, tres puntos más que la ultraderechista Marine Le Pen, con quien se jugará la presidencia el 24 de abril.
En la Puerta de Versalles, el mismo lugar en el que celebró en 2017 su paso a la segunda vuelta, también ante Le Pen, el jefe de Estado pidió no escatimar esfuerzos y se comprometió a hacer lo mismo para renovar su mandato.
“Quiero tender la mano a todos aquellos que quieren trabajar por Francia. (...) Quiero convencerles en los próximos días de que nuestro proyecto responde con mayor solidez que el de la extrema derecha a los miedos y los desafíos de la época”, añadió.
Macron, que acudió a la celebración de la noche electoral con su esposa, Brigitte, dijo querer una Francia “que supere el reto climático y ecológico” y que se oponga “al separatismo islamista” y a quienes prescriben a los musulmanes y a los judíos “comer como lo prescribe su religión”.

























