Quédate…
Septiembre es el mes dedicado a la prevención mundial del suicidio, tema por demás sensible y prioritario. Los expertos coinciden que es un problema de salud pública mundial con características diferentes en cada país, sin embargo, siempre afecta a miles de familias y a la sociedad en general.
El suicidio es un misterio. Es un acto personal, propio de una gran individualidad, cometido por un ser humano contra sí mismo, aún así su repercusión es de un enorme impacto emocional en la familia, los amigos, los seres cercanos, etc.
Si revisamos la historia nos daremos cuenta que este comportamiento ha acompañado a la humanidad desde sus inicios más remotos y con ello nos damos cuenta de que las causas no pueden ser únicas. Los conflictos pasionales, las disputas familiares, los cataclismos sociales y políticos han sido muy diversos en las diferentes eras y culturas de la civilización y en todas ha existido el suicidio.
La decisión de una persona de ocasionarse la muerte por mano propia, es inadmisible para quienes le rodean porque atenta contra el más sagrado de los instintos, el de la conservación de la vida. Esto nos lleva a muchos cuestionamientos.
El suicida es una víctima ya que toma esta decisión porque no puede más con su sufrimiento. Alguien o algo le ha causado su infortunio y le ha hecho víctima de su maldad. El auto homicida es el empleado injustamente despedido por un patrón sin alma, el amante bueno abandonado, el hijo incomprendido por sus exigentes padres, el empresario que perdió su fortuna, el alcohólico o adicto que se mata no por su vicio sino por la incomprensión de la sociedad, el artista sublime que no ha sido entendido por su anticuado y obsoleto mundillo cultural. El suicida víctima nunca se siente culpable o responsable, siempre encuentra a alguien para atribuirle su desdicha.
Es importante entenderlo porque solo así tendremos la capacidad de poder ayudar, desde el lugar donde nos encontremos, poder ser más empáticos y detectar a aquel amigo que se aísla, a esa muchacha que llora constantemente por un mal amor, esa esposa víctima de agresiones que se queda en silencio ante una sociedad tan poco empática, el vecino que se quedó sin ingresos y así una serie de situaciones que terminan en depresiones severas, las mismas que inician el camino a esta terrible decisión.
Según las estadísticas de la OMS cerca de 800.000 personas al año mueren por suicidio y aun así hablar de salud mental sigue siendo un tabú, Robin Williams, Ernest Hemingway, Marilyn Monroe, Avicii, Alexander McQueen, Kurt Cobain, Virginia Woolf, Luis Ocaña, Chris Cornell, Benjamin Keough, etc. Solo por mencionar a algunos famosos…por ello mi columna está dedicada a este tema, para que tú, yo y todos los que puedan leerla seamos parte de aquel salvavidas que pueda cambiar el rumbo de una decisión fatal.
Hoy quiero que sepas que NO ESTÁS SOLO…si sientes que has perdido el sentido a la vida, que ya no tiene caso, si te sientes solo y estás sufriendo en silencio, quiero recordarte que eres más fuerte que tu ansiedad, que eres más fuerte que tu temor, que eres más fuerte que el bullying de tus amigos, que eres más fuerte que esa decepción, que eres mucho más fuerte que esa traición, pero por sobre todo, quiero que sepas que estoy dispuesto a escucharte a valorar tu existencia, porque aquí estoy para ti, ¡tú eres importante!
Cierro mi columna de hoy con estas palabras, las mismas que a diario deben salir del fondo de nuestro corazón, solo así podremos marcar la diferencia y quizás conseguiremos, que alguien decida quedarse.























