El último baile del “Pochi” Chávez, vuelve con Wilstermann ante San Antonio
Cristian “Pochi” Chávez se había despedido en septiembre de 2023 del público wilstermanista en el partido homenaje que organizó el Rojo en un estadio Félix Capriles abarrotado, y en el que puso la estampa de crack al anotar seis de los goles en el cotejo amistoso ante sus amigos.
Antes del partido hubo de todo, desde saludos de algunos referentes en el vestuario, tal el caso del inolvidable Víctor Eduardo Villalón, hasta el abrazo con algunos compañeros con quienes cultivó amistad, entre ellos Patricio Rodríguez, Esteban Orfano, Jorge Ortiz, Marcelo Bergese, Óscar Vaca, Santiago Echeverría, y con algunos de los cuales le dio a Wilstermann dos títulos.
Ese día, al ingresar al campo de juego con su esposa e hijas, quienes estaban con la casaca 9 en la espalda, al igual que él, fue ovacionado, mientras sus excompañeros le esperaban en un pasillo histórico y el Félix Capriles aplaudía a rabiar. Fue la fiesta de lo que se suponía como el último baile del “Pochi” Chávez.
Chávez ya había colgado los botines oficialmente en 2022, luego de un ciclo paso por Wilstermann al que llegó en 2017, se ganó el cariño de la hinchada a fuerza de goles, entrega y jugadas de calidad que recordaron su gran paso por Boca Juniors con el que salió campeón de la Copa Libertadores en 2007, y, con el que también ganó la Recopa Sudamericana un año después.
Este año, debido a la crítica situación del club bajo la conducción de Luciano Theiler, fue invitado para asumir la conducción técnica de Wilstermann, cargo que aceptó porque conocía la realidad del club desde el trabajo con las categorías inferiores.
Pero lo primero que hizo fue apartar del equipo a Arnaldo Giménez, uno de los referentes, del plantel porque no “quería contaminar” el camarín, según explicó Chávez a los medios, además se la jugó por los juveniles a quienes dirigía a diario y quienes tuvieron minutos de juego, tanto en el torneo “largo” como en el “seriado”.
La lucha en el fondo de la tabla de posiciones fue estóica con jugadores que tuvieron la chance de jugar buenos partidos, pero no pudieron sumar puntos, por eso es que se mantienen en el penúltimo lugar de la tabla de posiciones del torneo “largo”.
El 31 de julio, Chávez, finalmente, fue habilitado en el cierre del libro de pases para poder jugar con la casaca de Wilstermann. Y, unos días después, Humberto Viviani fue confirmado como entrenador de Wilstermann, mientras el “Pochi” pasó a ser parte del primer plantel.
“Es para poder ayudar a los chicos, ellos lo están dando todo. Parece muy loco, pero vamos a esperar, a ver qué se puede hacer”, afirmó el argentino, quien según algunos de sus allegados, ya meditaba la situación de jugar hace más de un mes, debido a la impotencia de ver cómo sus dirigidos perdían una y otra vez.
Una vez consumado el hecho, la dirigencia de Wilstermann puso sobre el tapete una campaña de marketing para el retorno de Chávez con la casaca del Rojo. El día señalado fue el martes 12 de agosto, en el estadio Félix Capriles ante San Antonio de Bulo Bulo, a partir de las 20:30.

























