El péndulo político en Latinoamérica
La derrota de la izquierda en cuatro de las cinco elecciones presidenciales y/o legislativas de este año en países latinoamericanos de democracias incuestionables –y las proyecciones del balotaje de hoy en Chile– parecen marcar el fin de la ola progresista en la región. Pero eso no significa un retorno inevitable a la polarización que se vivió hace dos décadas.
Como resume el periodista chileno Cristian Asencio, en un artículo publicado hace cuatro días en connectas.org, “Es el fin de una era. A principios de siglo varios izquierdistas ganaron el poder en Latinoamérica en lo que se llamó la ‘marea rosa’. Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Lula da Silva en Brasil, el kirchnerismo en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en Chile, José Mujica en Uruguay…”.
Este año, que está en su recta final, agrega Asencio, “nadie esperaba en Argentina que Javier Milei ganara las elecciones legislativas de medio término. En Bolivia, el MAS perdió el poder que había detentado por casi 20 años. En Honduras, cualquiera que sea declarado ganador en los escrutinios estará muy lejos de la izquierda. En Ecuador, Daniel Noboa ratificó su presencia en el poder con una bandera de mano dura. Y en Chile, a pocos días de la segunda vuelta, el ultraconservador José Antonio Kast se perfilaba como el siguiente inquilino de La Moneda”.
El triunfo de Paz y el descalabro electoral del progresismo en Bolivia – “un símbolo: 25 años después, la ola rosa se ha convertido en una marea baja” –, el muy posible triunfo de Kast hoy en Chile y los resultados electorales mencionados arriba, parecen dar razón al vaticinio de Brendan McKenna, economista internacional del banco Wells Fargo, uno de los cuatro mayores de EEUU, que en junio de este año escribió que “la segunda ola conservadora cobrará un impulso aún más significativo” en 2025 y 2026.
Puede ser, pero lo que ocurre actualmente en Bolivia, y las posibilidades que se perfilan para el nuevo Gobierno chileno auguran que ese conservadurismo no será similar al de la “primera ola” de esa tendencia en la región com Macri en Argentina y Bolsonaro en Brasil.
En Bolivia, la opción del Gobierno los ajustes graduales a la economía, parecen ser la opción del Gobierno de Paz, al menos eso se evidencia en estas primeras cinco semanas de su gestión.
“No hay esa identificación tan radical y tan clara (del Gobierno de Rodrigo Paz) con la derecha, dice la socióloga y académica, María Teresa Zegada, citada en un extenso análisis publicado por la Deutsche Welle, hace seis días.
Y en Chile, “quienquiera que gane va a tener que moderarse porque los números en el Parlamento no dan para tener posiciones muy radicales”, señala Olaf Jacob, representante en Chile de la Fundación Konrad Adenauer (KAS), citado en el mismo artículo. "La percepción es que hay una tendencia de ambos candidatos a moverse hacia el centro (…). Creo que no habrá alternativa”, agrega

















