La lencería de colores, mixtura y uvas, cábalas preferidas para 2019
Comienza la cuenta regresiva y la gente espera cada vez con más ansias el año 2019.
“Año nuevo, vida nueva” es la premisa para empezar un nuevo tiempo. Con el fin de asegurar la prosperidad el siguiente año, las personas apelan a una serie de cábalas.
Si bien el uso de la lencería de colores es la cábala que más se impone, hay otras como el comer 12 uvas —una por cada mes del año—, contar dinero, dar la vuelta con maletas y encender velas. Cada ritual tiene su significado, según los objetivos que se persigan.
Lencería
“Rojo para el amor, amarillo para el dinero y, para los que quieren ambos, hay ropa bicolor o combinada”, ofrece una vendedora, Roxana.
Es parte de las cábalas más comunes de esta fecha. Utilizar ropa íntima roja tiene por objetivo atraer el amor. El amarillo es para el dinero.
“Se cree que durante el cambio de año existe una energía cósmica. Entonces, cosas como ésta se cumplirían sólo al realizar el rito”, explica una antropóloga.
Se puede encontrar todo tipo prendas y de todo precio. Algunas prendas amarillas, además, tienen estampados de billetes; las rojas, de corazones. Para los varones también se encuentra varios modelos.
Hay prendas de todo precio, desde 5 bolivianos hasta 40 y 50. “Las mujeres son las que más llevan. También para sus parejas”, dijo Roxana.
Hay prendas en otros colores, como el verde, que representa la esperanza, y el blanco, símbolo de pureza. Pero son menos requeridas.
Uvas
Comer 12 uvas en los últimos 12 segundos del año es una de las nuevas tradiciones adoptadas. Consiste en tener un deseo para cada una y se deben terminar en el último segundo del año.
Ante el apuro que hay por comer las uvas, las comerciantes recomiendan llevarlas sin pepa para así evitar accidentes. “Sin pepa son las que llegan desde Perú y cuesta 20 bolivianos el kilo”, dijo una vendedora , Reina Hurtado.
Comer uvas no es una tradición boliviana, sino más europea, principalmente de España. Recién se incorporó a las costumbres bolivianas hace poco más de 10 años, cuando muchas personas migraron a este país, explicó la antropóloga Irma Ballesteros.
Aún hay personas que no la realizan, pero cada vez hay más aceptación por parte de las nuevas generaciones.
Maletas
Asimismo, otra de las costumbres es la caminata con maletas. Quien desea viajar, debe tomar unas cuantas maletas, sin importar el contenido, y dar una vuelta por el manzano o subir y bajar gradas en los últimos y primeros segundos del año.
Abundancia
Tener trabajo y, por ende, que no falte el dinero son los principales pedidos de muchas personas hacen. Para esto se tienen tres ritos.
El primero consiste en colocar lentejas en las esquinas de las habitaciones de la casa. Supuestamente representa el trabajo en abundancia para el año venidero, explicó la antropóloga Ballesteros.
Otro rito consiste en colocar una pieza de oro o plata en la copa con la bebida del brindis de fin de año. Luego se debe beber el contenido para llamar a la abundancia.
Finalmente, el tercer rito es la mixtura amarilla. “Cuando llega el año, se debe colocar mixtura a los demás deseando que nunca les falte platita. Por eso, es el amarillo el que más lleva la gente”, explicó una vendedora, Irma Corrales.
En el mercado se puede encontrar la mixtura desde los 10 bolivianos la libra hasta 50 la cuartilla. También hay blanca, que representa pureza y buenos deseos.
Comida y bebida
Es una tradición cenar cerdo y brindar con una sidra. Esto tiene un significado importante, explica la antropóloga. “Nunca vas a ver a un cerdito ir hacia atrás. No tienen la capacidad de retroceder con facilidad. Entonces, lo que se busca al cenar un lechón es que en el año se siga siempre adelante y no se tenga ningún motivo para retroceder”, señaló Ballesteros.
En el mercado ya se vende el producto con anticipación, debido a la gran demanda. Antes de comprarlo, es importante ver que el corte sea liso, sin escoriaciones ni burbujas. Por el momento, el kilo se encuentra a 25 bolivianos, pero es posible que suba más, señaló la comerciante Marineli Zelada.
Los preparativos también se acompañan con cotillones creativos que resaltan la llegada del nuevo año. Se venden por unidad y en cantidad.
Fuegos artificiales se usan para alejar lo malo
Los fuegos artificiales son comunes en los primeros minutos del año. Con el sonido de los petardos y las luces de colores que lanzan, se busca ahuyentar los malos espíritus y las vibras negativas para tener un buen año.
“Es algo que necesita el ser humano. Esa sensación de una nueva oportunidad, de poder comenzar desde cero y hacer las cosas de mejor manera. Por eso es tan importante el simbolismo del año nuevo”, agregó Bustillos.
Las fiestas se inspiran en varias temáticas
A diferencia de la Navidad, el Año Nuevo se caracteriza por la fiesta con amigos. Por ello, hoteles y organizadores de eventos promocionan fiestas con temáticas específicas, como música de antaño o recibir un año de oro con todo dorado, además de cotillones y grupos en vivo.
La gente puede encontrar precios desde los 150 hasta los 400 bolivianos, según los ofrecimientos de la organización. En la mayoría de los casos, esto incluye música, bebidas alcohólicas, cotillón y un plato al amanecer, ya sea menudito o fricasé.
Controles
El intendente municipal, Antonio Ferrufino, indicó que para esta fecha se desplazarán cuadrillas que verifiquen el estado de las bebidas alcohólicas, que no se encuentren menores de 18 años en las fiestas y que éstas finalicen a las 5:00, hora límite definida por el Concejo Municipal.
“Lo que se busca es cerrar ciclos y reiniciarnos”, Xavier Jordán Comunicador social
El Año Nuevo se celebra en todas las culturas porque tiene una connotación agrícola. Se tiene el equinoccio o el Año Nuevo aymara. Pero en occidente se ha reinventado y se conmemora como el término de un ciclo y el inicio de uno nuevo.
Cada quien le da un significado especial y propio al Año Nuevo, pero adquiere la connotación de fiesta o celebración cuando se celebra en el conjunto de toda la sociedad. Lo que hacemos en las culturas urbanas es adaptar lo que se hace en el campo. Cerrar ciclos y reiniciarnos como personas con la esperanza de abundancia y prosperidad.































