Ciudadela de la salud no avanza y pacientes siguen sin radioterapia
La construcción de la Ciudadela Hospitalaria en el hipódromo no avanza y provoca que unos 500 pacientes con cáncer que necesitan de radioterapia estén sin atención y tengan que ir a La Paz o un servicio particular.
El secretario de Desarrollo Humano de la Gobernación, Carlos Solá, explicó que ya se hizo la modificación de la ley y se aprobó en diciembre del año pasado en el Senado, pero, ahora falta una inspección y el visto bueno de la Cámara de Diputados.
Aseguró que, una vez que se tenga la ley de transferencia o declare prioridad la construcción, se iniciará el proceso de expropiación y se podrá hablar de fechas y plazos.
Hasta que eso ocurra, los pacientes con cáncer no tienen otra alternativa que viajar a La Paz o Santa Cruz para continuar con el tratamiento de radioterapia. Algunos buscan este servicio en el ámbito privado, donde el tratamiento puede superar los 5 mil dólares. Más del 90 por ciento de los pacientes requiere este tratamiento.
Cochabamba, que cuenta con alrededor de 500 pacientes con cáncer, es el único departamento del eje troncal del Bolivia que no tiene un servicio de radioterapia público.
Los pacientes volverán a las protestas para exigir la celeridad. La presidenta de la Asociación de Pacientes de Cáncer, Viviana Camargo, dijo que su sector enviará otra nota nuevamente a la Gobernación para solicitar la aclaración.
“No nos queda de otra que seguir protestando. No es capricho, tampoco es político; es nuestro derecho a contar con condiciones para poder seguir con los tratamientos y vivir”, argumentó.
La Asociación de Radioterapia y Física Médica Bolivia instó a la Gobernación de Cochabamba a construir este servicio público debido a que los aceleradores lineales de La Paz y Santa Cruz se encuentran saturados.
Proyectos fallidos en Viedma y Tolata
El plan es construir una ciudadela en los terrenos del hipódromo, donde antes de la pandemia se pretendía edificar un estadio denominado el Batán.
Además, el Decreto 3743 avala la construcción de este servicio en Cochabamba, ya que se cuenta con presupuesto y aprobación de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem). Inicialmente se iba a emplazar en los ambientes del hospital Viedma, pero para la Gobernación los 900 metros no son suficientes.
El único acercamiento a la construcción de un oncológico fue en 2016. En un terreno de Tolata, se planteó construir el Instituto de Oncología. Más de cinco años después, quedó sólo en palabras.




























