Cocapata, entre imponentes montañas y postales de nieve
Las montañas, lagunas y comunidades del municipio de Cocapata cambiaron de paisaje tras una nevada que volvió a cubrir de blanco las alturas de Cochabamba. El recorrido desde la cumbre del Tunari hasta San Miguel permitió captar postales poco habituales de esta región.
El viaje comienza en la cumbre del Tunari. Desde allí, el camino se abre entre montañas cubiertas de nieve. Las laderas, quebradas y grandes extensiones de terreno quedaron bajo un manto blanco.
El paisaje cambia en cada tramo. Por momentos aparecen las rocas y los pajonales entre la nieve; en otros sectores, el blanco cubre prácticamente todo el terreno. El cielo despejado resalta aún más el contraste entre las montañas y la nieve.
Durante el recorrido también se encuentran lagunas de altura. Sus aguas reflejan las montañas nevadas y crean algunas de las imágenes más llamativas de la ruta. A su alrededor, los pajonales sobresalen entre la nieve.
Las comunidades del municipio de Cocapata. El Choro y Calientes forman parte de esta ruta hacia San Miguel. En medio de las montañas se observan casas, corrales y espacios donde se desarrolla la vida de las familias de la zona.
Los camélidos también aparecen en el recorrido. Su presencia es parte del paisaje de estas comunidades, donde la crianza de estos animales forma parte de las actividades de sus habitantes.
A medida que el camino avanza hacia San Miguel, la nieve comienza a dejar algunos sectores al descubierto. La tierra, las piedras y los pastizales vuelven a aparecer, aunque las cumbres permanecen blancas a lo lejos.
La nevada permitió mirar de otra manera un rincón de Cochabamba que muchas veces queda lejos de las postales habituales. Entre caminos de tierra, montañas, lagunas y comunidades, Cocapata mostró por unos días un paisaje completamente distinto.
Un recorrido que dejó imágenes para recordar y que permitió conocer, más allá de la ciudad, la belleza de


























