Inés Córdova: sentida ausencia en el arte
El arte en Bolivia está de luto, la noche del martes pasado, la polifacética artista Inés Córdova falleció a los 82 años tras sufrir un paro respiratorio.
La muerte de Córdova, quien fuera Premio Nacional de Cultura 2004, fue confirmada por su esposo, el artista Gil Imaná, quien dijo de ella que "ha sido una artista múltiple; creadora imparable. El país pierde a una artista; yo pierdo a mi compañera (…) Hemos estado juntos, inseparables, desde que nos casamos, el 4 de abril de 1964", según lo citó el matutino paceño La Razón.
Nacida en la ciudad de Potosí, en 1927, Córdova se fue a vivir a La Paz para estudiar en la Academia de Bellas Artes Hernando Siles. Al terminar sus estudios iniciales viajó a Uruguay y España para especializarse.
En los años 60 innovó la técnica del collage con textiles y metales. Sus obras obtuvieron el Primer Premio de la Segunda Bienal del Arte INBO de La Paz. Desde 1946 expuso su creación en galerías nacionales y extranjeras de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Japón, Uruguay y Venezuela, entre otros países.
Según una reseña del Centro Simón I. Patiño, preparada para una exposición suya, Córdova fue una artista múltiple y creadora nata, se distinguió en cerámica con premios en Francia, Italia y Suiza. Entre sus obras, realizó un mural con textiles en oficinas de la OEA (Organización de Estados Americanos) en la ciudad de Washington. El Museo de Arte Moderno de Washington tiene obras suyas, así como el Museo de la Cerámica de Barcelona y en La Paz tiene obras murales en la Mutual La Primera y la Universidad Mayor de San Andrés.
En 2004, obtuvo el “Premio Obra de Vida” del Salón Pedro Domingo Murillo y el Gobierno boliviano le otorgó el Premio Nacional de Cultura.
En su blog Boliviaespacio, el periodista Jaime Humérez señala que la artista potosina superó cincuenta años de trabajo entre esmaltes, joyas, collages, murales, tejidos y otras especialidades que marcaron su vida artística ubicándola en un sitial de indudable privilegio.
“También de Inés recorrimos su mundo, su creación artística llevada por el color en tonalidades que resaltan el apasionamiento por las cosas nuestras, que son la tierra de los surcos profundos, las manos que tejen, las manos que imploran.
Córdova ha demostrado una sensibilidad que va desde aquellos años en que tímidamente abrió la primera puerta de lo que sería un acceso a la fama artística, conseguida en el tiempo con el soplo de su inquietud. Su mundo ha sido expuesto en escenarios internacionales donde el aplauso supo premiar su entrega al arte de los colores y formas.
En el otoño de su vida, su creación no ha cesado. El aplauso y el reconocimiento coronan un emprendimiento artístico que encontró eco en quienes apreciar la creación humana y exaltan los valores del arte”. El texto fue escrito antes de su muerte.






















