FMI destaca lucha contra pobreza en Bolivia
La Paz |
El Fondo Monetario Internacional (FMI), en un informe reciente, destaca la evolución económica notable de Bolivia desde 2004 y la lucha contra la extrema pobreza, que disminuyó del 38,3 por ciento a 17,2 por ciento hasta 2014. El Gobierno, a través del viceministro del Tesoro Público, Sergio Cusicanqui, atribuyó este logro al modelo económico social, comunitario y productivo.
Durante una conferencia de prensa, Cusicanqui expuso algunos cuadros del informe del FMI donde se destacan indicadores positivos de la macroeconomía del país, como una tasa de crecimiento económico promedio del 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) desde 2004.
Dijo que no sólo el FMI, sino también el Banco Mundial (BM) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectan que Bolivia liderará por cuarto año consecutivo el crecimiento en la región.
“La aplicación del modelo social comunitario productivo no sólo tuvo resultados económicos, sino que también ha sido acompañada de grandes logros como la reducción de la pobreza de cerca el 45 por ciento en 2000 a 18 por ciento en 2016 (…). Ha dejado de ser el país más pobre de la región, dejando ese lugar al Paraguay”, señaló.
Según el FMI, el prolongado auge de precios de las materias primas combinado con políticas sólidas y un especial interés en los objetivos sociales ayudaron a Bolivia a mantener altas tasas de crecimiento, acumular abundantes reservas internacionales y reducir la pobreza y la desigualdad.
“Pero, en los últimos años, el ritmo general del avance ha disminuido en el marco de una nueva normalidad de materias primas más baratas. Los ingresos por hidrocarburos y minería persistentemente bajos generan ciertas dudas sobre el modelo económico boliviano, y sobre cómo el Gobierno alcanzará sus metas de erradicar la pobreza extrema y brindar acceso universal a la salud y la educación para 2025”, señala parte del informe.
CRECIMIENTO
El FMI apunta que, entre 2004 y 2015, la pobreza bajó del 63 por ciento de la población al 39 por ciento, con una disminución de la pobreza extrema del 45 por ciento al 14 por ciento. Más de dos tercios de la reducción de la pobreza son atribuibles al robusto crecimiento del PIB.
En tanto, los programas sociales —en particular aquellos destinados a los niños de edad escolar, ancianos, embarazadas e infantes— también desempeñaron un papel importante.
La esperanza de vida aumentó de 61 a 69 años.


















