Ropavejeros protestan contra los decomisos
Los comerciantes de ropa usada se movilizaron ayer en distintas ciudades del país en protesta por el decomiso de su mercadería en carreteras y también en los centros urbanos.
En Cochabamba, una multitudinaria marcha recorrió la avenida Blanco Galindo hasta llegar a las oficinas regionales de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB). “Ha habido mucho abuso, se han creado aduanillas en toda la carretera a Oruro”, indicó el vicepresidente del Comité de los Ropavejeros, Grover Horacio.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Nacional de Defensa de la Ropa y Prendería a Medio Uso, Elizabeth Verástegui, dijo que no sólo los aduaneros proceden a quitar la mercadería a los comercializadores de ropa usada, sino incluso los funcionarios de tránsito. “Entonces nos hemos convertido en un objeto de extorsión de parte de todo uniformado en el país”, lamentó.
La importación de la prendería usada está prohibida a través del Decreto Supremo 28761, del 21 de junio de 2006, sin embargo, su comercialización continúa y según Verástegui, alrededor de 250 mil familias a nivel nacional dependen de la venta de ropa usada.
En tanto, el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, descalificó el lunes la movilización de los vendedores de ropa usada, porque la venta de ésta es ilegal y atenta contra la salud de la población.
“Reclamar por un negocio que está al margen de la ley está fuera de lugar por varias razones, porque no se sabe que esa mercadería pertenece a un muerto o enfermo y porque es evidente que entra por contrabando”, afirmó Rodríguez.





















