Diseñan una nueva ruta para el Tren Bioceánico que irá por el sur de Bolivia
El sueño de la directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, Cynthia Aramayo, es ver ejecutado el proyecto más ambicioso que tiene la región, la construcción del tren bioceánico que unirá los puertos del Atlántico con los del Pacífico. En principio se avizoraba que podría cruzar por el norte boliviano, aunque también se pensaba que atravesaría por el centro del país, sin embargo, la oposición de algunos sectores sociales y la calidad del suelo hacen que se la vía más apropiada sea por el sur.
Detalles del proyecto
“Nosotros prácticamente habríamos definido que la alternativa pase por la parte sur del país. Ésa es la propuesta”, señala con firmeza la entrevistada, quien revela que si bien no hay un estudio de prefactibilidad, hay un ley de 1992, que incluso establece este proyecto como prioridad nacional. Cuando esté construido, se estima que el tren moverá alrededor de 40 mil toneladas de carga por día, cada unidad contará con 100 vagones de 80 toneladas y podrá realizar hasta cinco viajes diarios, según señalan los primeros estudios que son encarados por expertos de Brasil y Perú, dos de los países interesados en su construcción que fácilmente bordeará una inversión de unos 10 mil millones de dólares. Si bien en 1992 no había el megapuerto de Chancay, en Perú, en la actualidad las condiciones son diferentes con intereses no sólo de Brasil, China está muy interesada en este proyecto al grado que ofreció aportar gran parte de los recursos. Sólo en el centro logístico peruano, el gigante asiástico invirtió más de 3.000 millones de dólares.
Aramayo informó que, por lo pronto, es necesario realizar un estudio de prefactibilidad, para el que hay varios interesados como inversores suecos que “están interesados en financiar los estudios de prefactibilidad para toda la infraestructura, sobre todo en el tema de infraestructura sostenible de la que es parte del ferrocarril, con fondos no reembolsables”.
Algunos de los problemas para descartar la vía por el norte es que en los estudios que realizaron organismos internacionales, como el BID, y esta Unidad dependiente del Ministerio de Obras Públicas, es que del terreno no es lo suficientemente estable.
Oposición
Cynthia Aramayo informó que recientemente sostuvo encuentros en Cochabamba con pobladores de Ivirgarzama “y no todos están de acuerdo”. También se debe estudiar el volumen de la carga que transitará por esta línea férrea y el referente es, sin duda, la producción brasileña, debido a que la carga boliviana es mínima en relación con la del gigante sudamericano. Se estima alrededor de 12 millones de toneladas de granos que pasan del Atlántico al Pacífico. Y para mover esa producción se requiere de un corredor que opere los 365 días del año. Las primeras fortalezas para que se concrete la vía por el sur boliviano es que tiene un terreno estable, entre los desvíos, los túneles para bajar pendiente se calcula un tendido de unos 550 kilómetros. El megapuerto de Perú no contempla exportación a Europa.
El proyecto es no solamente llegar a mercados asiáticos o europeos, también está el interés de abrir el de Paraguay.






















