Atienden a infectados sin insumos esenciales
En un tiempo donde se afirma que la salud es una prioridad, la Unidad de Infectología del Viedma es una muestra de las carencias que persisten en los servicios de salud públicos.
La unidad recibe personas que tienen sida, tuberculosis y heridas muy infectadas, pero no cuenta con agua ni energía eléctrica. Es un viejo caserón que contrasta con los edificios del Hospital del Niño y del Clínico Viedma.
Los insumos que manipula el personal son viejos. El personal está expuesto a contagiarse porque no tiene las medidas óptimas de bioseguridad, según pudo evidenciar ayer la asambleísta Lizeth Beramendi, durante una inspección a la unidad.
La infraestructura se construyó hace más de 100 años, por lo que, las conexiones de agua y electricidad son deficientes. “Tenemos que agarrar agua en turriles o una tina porque para nosotros es imprescindible tener este elemento pero no contamos con él todo el día”, comentó la responsable del servicio, Adela Salvatierra.
El personal necesita guantes, gorras y batas. Los insumos son imprescindibles en una unidad donde están personas con infecciones. “No hemos tenido casos de transmisiones de paciente a paciente. Pero sí en una ocasión una residente se contagió de tuberculosis y falleció el anteaño pasado”, lamentó.
La Unidad de Infectología cuenta con 26 camas que siempre están llenas por la gran demanda de atención.
Algunas son personas en situación de calle o de escasos recursos que no tienen acceso a pañales, entonces cuando no controlan sus deposiciones manchan las camas. “Esto daña rápidamente las colchonetas y nos exige un cambio constante de la ropa de cama que es poca. Además, trabajamos en lo que se dice cama caliente: sale un paciente e inmediatamente tenemos que lavar y desinfectar todo para recibir a otro”, explicó Salvatierra.
Por su parte, la asambleísta señaló que la Gobernación tiene recursos para salud, sin embargo, no se gestionan de manera adecuada. Explicó que la pasada gestión se destinó 11 millones de bolivianos para la Unidad de Infectología, pero al no haber sido ejecutados se recortó a 2 millones para 2016.
La directora del Hospital Clínico Viedma, Deysi Rocabado aceptó que existen deficiencias. Sin embargo, no se cuentan con todos los recursos necesarios. “Para arreglar todo lo considerado urgente en el hospital necesitamos por lo menos 45 millones de bolivianos. Pero, nos presupuestaron 32 millones sólo para funcionamiento (...) Queremos dar soluciones a largo plazo y no sólo del momento. Trabajaremos en ello”, aseguró.























