Insisten en quitar planta y hostigan a una vecina
Al menos siete comerciantes pretenden instalarse en el lugar donde está la planta que fue quitada y luego repuesta por la Intendencia Municipal en la avenida San Martín casi Jordán. En tanto que la dueña de la jardinera afirmó que no puede salir de su casa, porque es hostigada por las vendedoras.
“Ya no puedo salir de mi casa, me acorralan y me gritan cosas. Tengo miedo. Me dijeron que sacarán los dos árboles y colocarán siete puestos”, comentó la vecina que colocó la planta, Ana María Córdova.
Explicó con un legajo de documentos que desde 2014 intenta reponer un árbol antiguo que taló, pero que hasta la Comuna Adela Zamudio no ha respondido su solicitud.
Añadió que la comerciante que vende mermeladas en el lugar es la única que tiene patente. En tanto que su hija ha intentado asentarse ilegalmente en varias ocasiones. Hace dos años, la Intendencia la retiró del lugar, porque pretendía ocupar el sitio con un documento diferente que consignaba una ubicación diferente.
Ahora que hay una nueva intendenta, Luz Rojas, está intentando colocar un puesto de ropa. El viernes mostró un pago de impuestos de otro puesto a nombre de Sebastián Parra Mendoza, ubicado en las calles Punata y 25 de Mayo.
Las comerciantes del sector mantienen una vigilia alrededor de la planta, que cada día aparece con alguna rama rota. Pero, además, han pedido que Emavra dé una solución.
EMAVRA DESLINDA RESPONSABILIDAD
El gerente de Emavra, Gonzalo Ontiveros, manifestó que los comerciantes dicen que la planta atenta contra su derecho al trabajo. Pero, él deslindó responsabilidad en el tema y dijo que la Comuna Adela Zamudio es la encargada de autorizar las jardineras en las zonas comerciales.
Un grupo de gendarmes de la Intendencia Municipal llegó ayer al lugar pero no quitó la planta, sino retiró las pancartas y banderas que las vendedoras colocaron alrededor del árbol en contra de la vecina.
El representante del Consejo de Medio Ambiente, Jhon Zambrana, expresó que la tensión por la planta es una muestra de la falta de planificación de la ciudad y una razón para “repensar” qué tipo de ciudad queremos.

























