Gobernación afirma que no existe plan a largo plazo contra incendios
COCHABAMBA |
La responsable de la Secretaría de la Madre Tierra de la Gobernación, Soledad Delgadillo presentó hoy su informe sobre el incendio en el Parque Nacional Tunari ante asambleístas departamentales donde reconoció que el departamento no está preparado para enfrentar este tipo de siniestros que afectan a la biodiversidad.
"Tenemos un plan de control de incendios por el que están establecidos los mecanismos (de reacción), lo que no tenemos es un plan a largo plazo (...) no hay presupuesto porque no existe un plan", dijo.
La autoridad informó que se registró 28 incendios con una afectación en 2.478,5 hectáreas de las cuales 1.836,2 corresponden a pajonales, 485,3 a arbustos, 155 a especies forestales y dos a cultivos agrícolas.
En este sentido recordó que la Gobernación tiene en curso gestiones con la Séptima División de Ejército para que 50 militares patrullen el Parque Tunari desde la próxima semana y eviten que haya nuevos incendios en 300 kilómetros de su territorio ubicados entre los municipios de Sacaba, Cercado, Colcapirhua, Tiquipaya, Vinto y Sipe Sipe.
"Tenemos grupos de reacción inmediata pero que requieren equipamiento y requieren entrenamiento", precisó Delgadillo a tiempo de indicar que de los 47 municipios solo 37 poseen Unidades de Gestión de Riesgo (UGR).
Al respecto la asambleista Lizeth Beramendi afirmó: "Los del Sernap han denunciado que no se les ha dado apoyo, lo que queda claro es que la Gobernación es incapaz de encarar un desastre de esta magnitud no tiene los medios, no tiene presupuesto".
Según Delgadillo, esta entidad planea presentar un proyecto de Ley Departamental de Gestión Integral de Riesgos, como instrumento para elaborar un plan posteriormente.
Sonre el cuestionamiento de la tardía intervención del helicóptero Bambi Bucket en el siniestro, la responsable aclaró que la disponibilidad de los helicópteros no es competencia de la Gobernación.
El incendio registrado en el Parque Nacional Tunari los días 5, 6, y 7 de agosto dejó un saldo de 1, 290 hectáreas quemadas de las cuales 232 correspondes a bosques nativos con quewiñas y alisos donde se albergan especies únicas de aves y reptiles. En cuanto a la infraestructura se evidenció que se dañaron los aspersores de riego y el sistema de agua potable del sector.




























