Huelga de refinerías endurece las manifestaciones en Francia
París |
El pulso que lidera la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral del Gobierno francés se endureció ayer con los paros y bloqueos de refinerías y depósitos petroleros, que acercan al país al desabastecimiento de gasolina.
A esto se le añade las convocatorias de huelgas que se siguen anunciando y que afectarán en los próximos días al transporte ferroviario, aéreo y metropolitano.
El Gobierno y el presidente de Francia, François Hollande, se esforzaron en plantear la batalla ante la opinión pública con el doble mensaje de que la CGT está tomando como rehén al país y a su economía, y de que no hay desabastecimiento y tampoco riesgo de que se produzca porque se tomarán las medidas policiales que hagan falta.
Lo cierto es que, como reconoció el secretario de Estado de Transportes, Alain Vidalies, un 20 por ciento de las 12.000 gasolineras del país habían agotado total o parcialmente sus tanques y en muchas otras se formaron largas filas de autos.

























