Santos: Hay optimismo tras diálogo
Bogotá | AFP y EFE
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, artífice del acuerdo de paz con las FARC, se mostró optimista ayer sobre el pronto fin de un conflicto de medio siglo, tras reunirse con la oposición ganadora del plebiscito que rechazó el pacto con esa guerrilla.
“La paz de Colombia está cerca y la vamos a alcanzar”, enfatizó el mandatario en una alocución televisada desde la sede presidencial luego de una esperada reunión con su predecesor, Álvaro Uribe, feroz opositor a los diálogos con las FARC y gran triunfador de la votación del domingo.
Decidido a “buscar caminos para la unión y la reconciliación” luego de que el país quedara polarizado entre el 50,21por ciento que votó contra el acuerdo y el 49,78 por ciento que lo respaldó, Santos agradeció a Uribe y al también expresidente Andrés Pastrana, principales promotores del “No”, por su “buena disposición” para salvaguardar el proceso de paz.
“Con los del ‘No’, identificamos que muchas de sus preocupaciones están en puntos que requieren aclaraciones o precisiones. Hoy mismo empezamos a trabajar con ellos para concretar esos puntos y resolver sus inquietudes”, dijo el presidente sobre lo sellado el 26 de septiembre con las FARC tras casi cuatro años de negociaciones en Cuba.
Uribe, quien ha cuestionado fuertemente el acuerdo con las FARC por considerar que dará “impunidad” a los guerrilleros y encaminará al país al “castrochavismo”, en referencia a los Gobiernos de Cuba y Venezuela, abogó por una “paz para todos” antes que “un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos”.
El actual senador dijo a periodistas que durante la cita expresaron “ajustes y proposiciones iniciales, que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz, que vincule a la totalidad de los colombianos”.
Tanto Santos como Uribe anunciaron que las conversaciones para salvar el proceso de paz con la principal y más antigua guerrilla del continente continuarán hoy.
“Todo esto deberá, como es natural, ser tratado con la delegación de las FARC en La Habana”, dijo el presidente, que ya envió al jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, y al Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, a conversar con sus contrapartes de la guerrilla.
Santos dijo que su propósito con la oposición es “atender en la medida de lo posible sus observaciones y propuestas de ajuste para encontrar un camino que nos permita no sólo culminar el acuerdo de paz con las FARC, sino fortalecerlo”.
“El resultado del domingo rechazó los acuerdos pero reafirmó el deseo unánime de paz”, apuntó Uribe, quien pidió acompañamiento a las Naciones Unidas y “comprensión y apoyo” a la comunidad internacional en este proceso, un respaldo que también agradeció Santos.
Enemigos acérrimos desde que Santos, ministro de Defensa de Uribe durante la mayor ofensiva contra las FARC, decidiera dialogar con la guerrilla, ambos políticos se vieron cara a cara después de más de cinco años.
“El futuro de Colombia no puede ser la guerra”, señaló en Twitter la guerrilla.
Santos se reunió previamente con el expresidente Pastrana (1998-2002), quien dijo que la charla había sido “muy productiva”, y pidió activar “de manera inmediata” las zonas de concentración de miembros de las FARC previstas en lo acordado.
“¿Por qué? Porque con la verificación de las Naciones Unidas, con la protección de los militares, van los guerrilleros de las FARC a tener la tranquilidad de que vamos a avanzar en este proceso”, declaró Pastrana.
URIBE: “PAZ PARA TODOS”
El expresidente Uribe, líder opositor en Colombia a los diálogos con las FARC, abogó por una “paz para todos” antes que “un acuerdo débil”.
“Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos”, dijo Uribe, actual senador.
El exmandatario declaró que en la reunión con el jefe de Estado se manifestaron “ajustes y proposiciones iniciales, que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz, que vincule a la totalidad de los colombianos”.
Entre ellos, mencionó “la necesidad” de que el grupo rebelde “cese todos los delitos” y que el Gobierno garantice la seguridad de sus miembros, y pidió por “soluciones” jurídicas “inmediatas” para los guerrilleros rasos no vinculados con delitos de lesa humanidad. También solicitó un “alivio judicial, sin impunidad”, para los integrantes de la fuerza pública señalados de cometer crímenes durante el conflicto armado de más de medio siglo.
Y reiteró sus “preocupaciones” por otorgar “impunidad total” y “elegibilidad política” a guerrilleros responsables de delitos atroces.
CIFRAS
El acuerdo de paz prevé que los 5.765 combatientes de la guerrilla, según sus propias cifras, se reagrupen en 27 sitios para su desarme y posterior reinserción a la vida civil, en un proceso con verificación de ambas partes y de la ONU.
Pero el rechazo en el plebiscito ha generado incertidumbre sobre lo pactado, en particular sobre el cese al fuego bilateral y definitivo que rige desde el 29 de agosto.
El Gobierno está dispuesto a extenderlo “cuanto sea necesario” para garantizar la seguridad de todos los colombianos, dijo el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, luego de que Santos anunciara un plazo límite hasta el 31 de octubre.
Colombia vive un conflicto armado que ha enfrentado durante más de 50 años a guerrillas, paramilitares y la fuerza pública.





























