Ofensiva en Mosul pone a prueba legado de Barack Obama
A juicio de los expertos, la batalla de Mosul, último bastión del Estado Islámico (EI) en Irak, constituye una prueba clave para la estrategia de Washington que prioriza ayudar militarmente a las fuerzas locales en su lucha contra los yihadistas, en lugar de que sea el propio Ejército estadounidense el que lidere cada combate.
Según el diario The New York Times, el resultado de la ofensiva contra el EI en Mosul “ayudará a definir el legado del presidente Barack Obama como líder en tiempos de guerra, que busca sacar a EEUU de las líneas del frente de la guerra contra el terrorismo”.
“Esta es la operación más importante contra el EI en Irak hasta la fecha y las tropas estadounidenses están tomando partido en sus respectivos roles, aunque solo un pequeño número está implicado sobre el terreno”, indicó la semana pasada el portavoz del Pentágono, Peter Cook.
El Departamento de Defensa indicó que entre 100 y 200 asesores estadounidenses se han integrado a algunas de las brigadas iraquíes y peshmergas (combatientes kurdos) que avanzan en la ofensiva contra Mosul, que comenzó la semana pasada.
Según The New York Times, aproximadamente la mitad de los 5.000 soldados estadounidenses en Irak ahora están propensos a ser involucrados en la operación.
Washington ha reiterado que sus militares no combatirán en el terreno.
Es un contraste que ha querido marcar, el diario español El País dijo que con el despliegue de tropas ordenada por su predecesor, el republicano George W. Bush, en la invasión de Irak en 2003, que no logró estabilizar el país y en la que murieron más de 4.000 soldados norteamericanos.
Obama había retirado en 2011 todos los soldados de Irak tras llegar a la Casa Blanca prometiendo acabar con las guerras de Bush, pero la inesperada conquista de Mosul por parte de los yihadistas en junio de 2014 llevó al mandatario demócrata a volver a enviar tropas a ese país.
EL OBJETIVO ES RECUPERAR MOSUL
“Recuperar Mosul representaría una derrota histórica y simbólica para el EI y permitiría a Washington proclamar misión cumplida”, dijo al diario norteamericano el experto Vali Nasr, exfuncionario del Departamento de Estado en el primer Gobierno de Obama.
Sin embargo, Ian Meritt y Kenneth Pollack, dos expertos del Instituto Brookings, advirtieron que incluso si la ciudad es retomada en los próximos meses, “la experiencia lamentablemente habitual de EEUU en la región puede repetirse: un éxito catastrófico”.
En un artículo apuntaron a la amenaza de una “crisis humanitaria y política”.
En ese sentido, Washington expresó su preocupación por la seguridad de los civiles en Mosul, recordando que el EI impedía que salieran de la ciudad, donde viven 1,5 millón de personas.
DENUNCIAN QUE EL EI UTILIZA ESCUDOS HUMANOS
El viernes último, la ONU denunció que el EI obliga a residentes de la periferia de Mosul a trasladarse a esta ciudad para utilizarlos como escudos humanos, frente al avance de las fuerzas gubernamentales iraquíes que tratan de recuperar el control de la urbe.
Según la agencia Efe, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU indicó que ha verificado informaciones relacionadas con el traslado de más de 500 familias desde dos áreas periféricas, forzados por los yihadistas.
“Hemos confirmado a través de distintas fuentes que el Estado Islámico está obligando a la gente a abandonar sus hogares para ir a Mosul”, señaló la portavoz Ravina Shamdasani.


























