Uruguay mantiene veto presidencial a ley forestal
Sin los apoyos suficientes para que el Parlamento pudiera revocar la decisión del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, el primer veto del centroderechista desde que asumió el cargo el 1 de marzo de 2020 se consolidó definitivamente ayer.
Propuesto por el derechista Cabildo Abierto (CA), uno de los cinco socios que integran la coalición de Gobierno, el proyecto de nueva ley forestal buscaba “que no se plante en los mejores campos del país”, explicó días atrás el senador Guido Manini Ríos, líder de la formación.
El asunto revestía importancia en clave de política interna por cuanto Cabildo Abierto se enfrentaba al jefe de Estado —quien, días atrás, recibió a Manini Ríos en la Torre Ejecutiva con el veto en la mano— y porque el Frente Amplio, coalición de izquierda que gobernó Uruguay entre 2005 y 2020 y principal de la oposición, apoyaba a CA.
Además, en cuanto a la economía del país suramericano, Uruguay cuenta con dos plantas de celulosa —y está a punto de abrir la tercera— y ese producto es el segundo más exportado por detrás de la carne bovina, con ventas que en 2020 se tradujeron en 1.101 millones de dólares.



























