Se reactivan los enfrentamientos en Perú y ya suman 36 los heridos
Los heridos por las manifestaciones de protesta en Perú se elevaron ayer a 36 personas, en tanto que los enfrentamientos con la Policía Nacional se reanudaron en las inmediaciones del aeropuerto de Juliaca, en la surandina región de Puno, fronteriza con Bolivia.
De acuerdo al último reporte del Ministerio de Salud, compartido en Twitter, existen 36 personas hospitalizadas a consecuencia de las manifestaciones de los últimos días, de las cuales 34 están en Puno, una en la región Arequipa y otra en Apurímac.
“Todos los pacientes reciben atención médica permanente”, indicó el ministerio y agregó que cinco personas ya recibieron el alta médica en Lima, Arequipa y Junín.
Asimismo, el Ministerio denunció que una ambulancia del Centro de Salud Melgar en Puno fue agredida por manifestantes, mientras se dirigía al Hospital Carlos Monge Medrano con tres heridos, y que el vehículo quedó inoperativo.
En Juliaca, una de las ciudades más pobladas de Puno, los manifestantes intentaron nuevamente ayer tomar las instalaciones del aeropuerto, que el viernes cerró sus operaciones temporalmente por las protestas, según constató Efe en el lugar.
La Policía lanzó gases lacrimógenos a los manifestantes y realizó algunas detenciones para recuperar el control del perímetro del terminal aéreo.
Sin embargo, los manifestantes, que piden la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y el cierre del Congreso, permanecen en los alrededores del aeropuerto Inca Manco Capac de Juliaca con piquetes y quema de objetos.
En las protestas de diciembre pasado, varios aeropuertos del sur del país tuvieron que suspender sus operaciones debido al ingreso de los manifestantes a sus instalaciones y la destrucción de instrumentos.
La Policía Nacional desplegada en Puno, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, ha liberado varios tramos de las carreteras que habían sido bloqueados por los manifestantes.
Un mes de Boluarte
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, cumplió ayer un mes en el cargo, al que accedió por sucesión constitucional tras la destitución de Pedro Castillo, tiempo en el que ha afrontado violentas protestas en todo el país que siguen activas con el saldo de 28 muertos y decenas de heridos.
Como vicepresidenta electa en las urnas, Boluarte asumió la presidencia para completar el periodo de Castillo, que debía culminar en 2026, pero de inmediato las calles le recordaron el enojo de la población con la clase política en general y decidió rápidamente plantear un proyecto legislativo para el adelanto de las elecciones generales en abril de 2024.
Sin embargo, el anuncio del adelanto de comicios tampoco calmó las protestas, pues distintas organizaciones sociales exigen la salida de Boluarte.
Castillo continúa tras las rejas
El expresidente Castillo permanece detenido en una prisión policial del distrito limeño de Ate, mientras es investigado por rebelión, un cargo que se ha sumado a las denuncias por corrupción que la Fiscalía de la Nación abrió en su contra el año pasado.

























