Cinco distritos son los “epicentros” de los homicidios en Latinoamérica
En provincias o ciudades específicas de América Latina, la violencia que generan los enfrentamientos por el control de las economías criminales registra niveles permanentemente altos, y supera en gran medida los promedios nacionales, es el caso de Colima (México), Caracas (Venezuela), Roraima (Brasil), Esmeraldas (Ecuador) y Amambay (Paraguay).
Según una investigación de InSight Crime, en México, el estado de Colima ha sido azotado por una guerra por el control de la creciente producción y tráfico de drogas sintéticas. Es la zona donde más se concentran los homicidios en América Latina. En 2022, la tasa de homicidios de Colima llegó a 110 por cada 100 mil habitantes, según cálculos del Instituto para la Economía y la Paz. Esta fue la tasa de homicidios más alta del estado y superó en más de cuatro veces el promedio nacional de ese año.
La violencia en Colima está íntimamente ligada al Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al Cartel de Sinaloa, que dominan la producción y el tráfico de fentanilo y metanfetamina en México. Los asesinatos allí han aumentado a la par con la explosión del mercado de drogas sintéticas de Estados Unidos, particularmente el de fentanilo, dado que los ambos se enfrentan por el control de las rutas de tráfico de precursores.
Caracas
La capital de Venezuela, Caracas, no ha logrado acabar con los altos niveles de violencia que surgieron tras la aparición, ya hace varias décadas, de las primeras megabandas en el país.
La ciudad registró una tasa de homicidios de 90 por 100 mil habitantes en 2022, según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). Esta cifra fue más del doble de la tasa nacional de 40 por 100 mil ese mismo año.
Esta concentración de la violencia es causada en gran parte por los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad venezolanas y las abundantes bandas criminales de la capital que se dedican a la extorsión, el microtráfico y el secuestro en los barrios de Caracas.
Esmeraldas
La tasa de homicidios de Ecuador se disparó casi 500 por ciento entre 2016 y 2022 —quizá el aumento más rápido en Suramérica—. Gran parte de esta violencia está relacionada con el auge del comercio de cocaína y la conveniente ubicación de Ecuador como punto de partida de drogas hacia Europa.
Varias pandillas se disputan el transporte de cargamentos de cocaína a través de vías fluviales que se extienden hacia el sur desde la frontera de Ecuador con Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, hasta los puertos de Ecuador en el Pacífico.
La batalla por el control de la ciudad de Esmeraldas, ubicada en la provincia noroccidental del mismo nombre, donde se encuentra el puerto principal más cercano a Colombia, ha convertido a la provincia en el foco de los homicidios en Ecuador. En 2022, los asesinatos en la provincia de Esmeraldas se duplicaron en el lapso de un año, y su tasa de homicidios alcanzó 81 por cada 100 mil habitantes, cifra que hace ver pequeño el promedio nacional, que es de 22 por cada 100 mil habitantes.
Roraima
Durante un siglo, la minería ilegal de oro ha hecho parte de la vida en Roraima, el estado más septentrional de Brasil. Allí, los enfrentamientos violentos con la policía y las comunidades indígenas, aunque ocurrían esporádicamente, fueron poco frecuentes hasta 2011.
Ese año, decenas de miles de mineros llegaron a Roraima, expandiendo el área en la que buscaban oro, lo que llevó a un aumento de los enfrentamientos con la comunidad indígena Yanomami, cuyo territorio abarca Roraima y el estado vecino, Amazonas.
Entre 2011 y 2018, la tasa de homicidios de Roraima creció un 410 por ciento. En 2018, alcanzó los 72 asesinatos por cada 100 mil habitantes, más del triple que el promedio nacional de Brasil y, de lejos, la peor cifra del país. Si bien la tasa de homicidios se redujo a 39 por 100 mil al año siguiente, las cifras de Roraima en 2018 siguen siendo las peores que se hayan registrado en un estado brasileño hasta la fecha.
Amambay
Las guerras territoriales por el comercio de marihuana en el departamento de Amambay, Paraguay, elevaron la tasa de homicidios del departamento a 70 por cada 100 mil habitantes en 2021, casi 10 veces el nivel nacional.
Situado en la frontera con Brasil y aislado entre montañas, Amambay es un departamento predominantemente rural con poca presencia estatal. Estos factores llevaron al departamento a convertirse en una potencia en la producción de marihuana y en uno de los principales proveedores de esta planta para los múltiples grupos que compiten por el control del tráfico de marihuana en Suramérica, en especial las pandillas brasileñas Primer Comando Capital (PCC) y Comando Rojo (Comando Vermelho, CV). Debido a su ubicación, es un territorio vital para el tráfico de marihuana y cocaína hacia Brasil, y las fuerzas de seguridad de ambos países incautan regularmente miles de toneladas de marihuana en el departamento.
DATO
Ecuador preocupa
La tasa de homicidios de Ecuador se disparó casi un 500 por ciento entre los años 2016 y 2022, quizá el aumento más rápido en Sudamérica con relación a otras naciones de la región.
El Caribe, la región con más violencia
La producción y el comercio de cocaína en Latinoamérica, las pandillas y los grupos armados, la debilidad del Estado, así como el tráfico de armas son actores y factores influyentes en un aumento de la violencia en varios países.
El Caribe se vio particularmente afectado con algunos países encabezando por primera vez la lista de los más violentos.
Las Islas Turcas y Caicos se convirtieron en la nación más violenta per cápita de la región caribeña; mientras que la tasa de homicidios de Jamaica se incrementó una vez más y la violencia creció tanto en Haití que las pandillas paralizaron la capital del país, Puerto Príncipe.
























