Gobierno de Milei denuncia intento de desestabilización
El Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, reivindicó ayer la represión policial para disolver una movilización de apoyo a los jubilados y aseguró que la protesta, en la que hubo más de 124 detenidos y 46 heridos, constituyó un intento de desestabilización del Ejecutivo.
La ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, calificó lo sucedido el miércoles en los alrededores de la sede del Parlamento como una situación de “extremísima gravedad”, con manifestantes que tenían armas blancas y de fuego preparados para “generar violencia”.
Bullrich alegó que por esto “se tomó la decisión de comenzar a dispersar a los violentos desde el primer momento”.
“Los que generan violencia van a tener como respuesta la represión del Estado”, advirtió Bullrich, para quien el operativo policial fue “adecuado”.
En la movilización participan sindicatos, organizaciones sociales y aficionados del fútbol, en solidaridad con los jubilados que cada miércoles reclaman ante el Congreso una actualización en sus pensiones, cuyo nivel es paupérrimo.
Entre los heridos durante la represión a la marcha está el fotógrafo Pablo Grillo, quien recibió el impacto de un cartucho de gas en la cabeza y permanece ingresado en un hospital de Buenos Aires en grave estado.
En solidaridad con Grillo, reporteros gráficos de Argentina realizaron ayer un “camarazo” a las puertas del Congreso, donde pidieron que Bullrich sea separada de sus funciones.

























