Los poderes asimétricos
La tendencia contemporánea es al desequilibrio del poder estatal, pues las democracias se han presidencializado, los Ejecutivos han acumulado poderes plenos y, se ha consolidado un Presidente con atribuciones imperiales; en consecuencia el Estado muestra que no tiene ni quiere tener una división de poderes justa, dando lugar a un demoautoritarismo al estar desequilibrada la relación de poder entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial (en Bolivia las variantes de microasimetrias se dan en el sistema autonómico especialmente cuando las gobernaciones y alcaldías conforman gobiernos monocolor).
Si la red de asimetrías es extensa, la consecuencia es un mal funcionamiento del sistema político. En ese contexto el Estado de Derecho no puede hacerse realidad porque sus poderes no están balanceados entre sí; si entendemos como una asimetría la deformación de los poderes del Estado y aceptamos la falta de armonía entre el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, entonces podemos concluir que existe una ausencia de control de poderes y por tanto el funcionamiento injusto de las instituciones. En esta medida, la asimetría de poderes cobra una connotación negativa toda vez que la República y el Estado Plurinacional han dado lugar también a una sociedad injusta.
En las relaciones asimétricas del Estado boliviano el desencadenamiento de fuerzas siempre termina descompuesta porque el Órgano Ejecutivo está mejor posicionado, el Legislativo medianamente ubicado y el Judicial el que peor se localiza; la implicancia de la asimetría (medio en broma, medio en serio) es un tanto trivial toda vez que el Órgano Judicial siempre termina debiéndole algo a los otros Órganos o, la Asamblea Legislativa convierte en su deporte favorito la transferencia de sus poderes al Órgano Ejecutivo. Obviamente lo que acá está en juego es el poder de negociación que tiene cada Órgano del Estado, pero convengamos que un Estado con poderes asimétricos es políticamente útil y eficiente en la toma de decisiones pero institucional y moralmente injusto.
Pero también hay que tener una comprensión exacta de la condición de la asimetría de poderes en una situación de transición del Estado Republicano al Estado Plurinacional. El Vicepresidente del Estado Alvaro Garcia termino reconociendo que los viejos partidos de la democracia pactada realizaron un cuoteo partidario de la justicia y que ellos también la cuotearon entre los movimientos sociales; cuoteo partidario y cuoteo social son el síntoma más perverso de que la clase gobernante no quiere abandonar su cálculo vicioso de tener controlada la justicia y tenerlos encadenados a los parlamentarios. En el pasado y durante el presente el Poder Judicial (hoy constitucionalmente denominado Órgano Judicial y Tribunal Constitucional Plurinacional) fue subordinado, cuoteado y subastado entre clientelas y parentelas, a este Poder del Estado llegaron con el padrinazgo político los peores elementos, los más serviles, los más peligrosos, los más cobardes y los más corruptos, el efecto para el Estado y la sociedad han sido devastadores, en tanto que magistrados, jueces y fiscales han conformado redes delictivas aplicando la ley según lo que les conviene a los poderosos y según el mejor postor en la venta de fallos judiciales; si existe un concepto para caracterizar a la justicia boliviana es precisamente sus actos de injusticia contra los débiles que no tienen dinero, poder ni contactos.
¿Cómo reestructurar radicalmente el Estado en términos de contrapesos y controles mutuos? ¿Qué formula de control se debe inventar y consensuar para hacer realidad el Estado de Derecho? ¿Cuánto hay que ceder para lograr construir instituciones justas para una sociedad también justa?. El primer referente de largo plazo es que debemos hacer exigible la separación y el control de poderes del Estado Plurinacional, en segundo lugar la presión ciudadana debe orientarse a la materialización del Estado de Derecho y, finalmente la independencia del Órgano Judicial debe producir su propia independencia, imparcialidad y meritocracia seleccionando con el velo de la ignorancia a los hombres de derecho más probos para que los bolivianos puedan cristalizar la justicia social eligiendo las magistraturas sea con el voto sincero o con el voto estratégico. Este desafío para el bloque en el poder, para la clase política, para la Asamblea Legislativa Plurinacional y para la sociedad civil a los fines de crear un nuevo sujeto jurídico plasmado en el Estado de Derecho está por comenzar.
El autor es docente Emérito de la UMSA
Columnas de MARCO ANTONIO SAAVEDRA M.

















