“Por aquí es más bonito”
Muchas veces oí a mi abuelo, Franklin Anaya, relatar la siguiente anécdota mientras aspiraba tranquilamente el humo de sus Derby antiguos. Como una alegoría a la educación integral del Instituto Eduardo Laredo, comenzaba el siguiente relato que traigo a mi memoria como si fuese esta mañana que acabo de escucharlo.
“Dos niños se hallaban en la puerta del Instituto Laredo a la hora de salida en la tarde, al ocaso. Discutían por dónde irse. teniendo en cuenta que atravesaban juntos la mayor parte del camino a casa. ‘Por aquí’, decía uno, señalando hacia el puente de la Recoleta. ‘No, mejor por allá’, apuntando hacia alameda de la Ramón Rivero. ‘Pero por la Recoleta es más corto…’. ‘Sí, pero por la alameda es más bonito el camino’. ‘Tienes razón, ¿vamos?’. ‘Vamos’. Los dos amigos partían juntos abstraídos en el paisaje y las conversaciones de su tierna juventud”.
Una de las claves de la educación, decía el abuelo, es despertar en el ser humano la estética de la vida, en el uso armónico emotivo y racional, del espacio vital, la ciudad y la vivienda.
Cuántas veces ha caminado usted, lector, a la sombra agradable de la alameda de la Ramón Rivero. Es como si fuera una cuadrita, bromeábamos de chicos todo alborotados al volver del Laredo a Cala Cala, todo sombra fresca, y en otoño las hojas alfombraban la acera. Me basta cerrar los ojos para recordar eso. Me basta con abrir los ojos para ver esto…
Los cochabambinos no necesitamos desastres naturales para acabar con nuestro mundo. Podemos solos acabar con lo queda del valle para preparar un éxodo masivo hacia un incierto mar rojo, que dudo nos abra paso. Nos tragará, y lo merecemos.
Director del colegio Eduardo Laredo Cbb.
Columnas de FRANKLIN ANAYA (KILIN)

















