Hidrocarburos: Inversiones en 2017 y 2018
De acuerdo con el Informe de Rendición de Cuentas de YPFB, de principios de mes (08/03/2018), la inversión total programada del año 2017 para el sector fue de 1.874,3 MM$us pero sólo fue ejecutada en un monto de 911 MM$us. Según el presidente de YPFB esta baja ejecución de 48,5 %, se debió a la priorización de proyectos de exploración y producción. Sin embargo, el análisis de las cifras demuestra que el grado de ejecución en exploración fue del 42% y en producción del 67%, o sea que no hubo priorización de actividades en el “upsream”, al contrario, el grado de ejecución de estas actividades fue menor a las del año 2016. Estos niveles tan bajos de ejecución no se vieron desde el año 2010, cuando fueron del 53%. La razón se debe a la parálisis que tuvo YPFB en la gestión pasada por el escándalo de los taladros que ocasionó la destitución de su presidente y las investigaciones a todos los procesos de compra, que impidió la toma de decisiones por los temores desatados. El rubro en el que se observó la mayor ejecución presupuestaria fue el de distribución de gas por redes, (96% en instalaciones internas), que desde varios años se ha convertido en la actividad favorita de YPFB.
La inversión programada para la gestión 2018 es de 1.198,3 MM$us, la más baja desde el año 2010. Es la segunda vez, desde el año 2006, que se asigna un presupuesto mayor a las tareas exploratorias que a las de producción, lo que podría hacer pensar que finalmente se ha decidido poner mayor énfasis en exploración ante la imposibilidad de nuevos descubrimientos. Pero los montos presupuestados para exploración son tan bajos que no significarán ningún cambio de resultados porque las empresas privadas mantienen el mismo nivel de inversión exploratoria que el año 2017, en cambio la de YPFB se reduce a menos de la tercera parte (De 536 MM$us a 158 MM$us). En resumen, las inversiones programadas en exploración para el año 2018 son la mitad de las programadas el año pasado (pasa de 692 MM$us a 379 MM$us), lo que quiere decir que habrá menos actividad exploratoria.
En efecto, el año 2017 se finalizó la perforación de ocho pozos exploratorios, este año sólo se finalizarán cuatro4. Este 2018 se perforarán 11 pozos exploratorios, en la gestión 2017 se programó la perforación 18. El año pasado se programó la ejecución de 12 proyectos sísmicos y 11 estudios de geología y geofísica, este año 2018, se harán 10 proyectos sísmicos y ocho estudios de geología y geofísica.
Las petroleras privadas no tienen programada la perforación de pozos exploratorios en los bloques Azero (Total y Gazprom), Iñiguazú (Repsol) o San Telmo Norte (Petrobras), por eso sus inversiones son también bajas, aunque estos bloques, supuestamente contienen reservas de casi 8 TCF’s.
Sólo uno de los proyectos y estudios citados está referido a la región amazónica (Río Beni, Madidi, Madre de Dios, etc.), supuestamente la más prometedora del país, donde el Ministro de Hidrocarburos estima la existencia de reservas “astronómicas” de gas y yacimientos más grandes que los de Vaca Muerta de la Argentina.
Esta baja inversión exploratoria no refleja la posición oficial de enfatizar las tareas exploratorias y de priorizar el portafolio de 13 proyectos exploratorios a los que debía aplicarse un plan de “exploración ultra eficiente”, tal como anunció el presidente de YPFB en su informe de Rendición de Cuentas de agosto del año pasado.
Bajo las precarias condiciones descritas, será menos probable que antes, la posibilidad de efectuar descubrimientos para aumentar las reservas.
En lo que a producción y desarrollo se refiere, las inversiones programadas bajaran de $us 452 MM el año 2017 a 336 $us MM este año. El año pasado tenían que perforarse 23 pozos de desarrollo e intervenir otros ocho pozos, para la gestión 2018 se tiene programada la perforación de 16 pozos y la conclusión e intervención de seis pozos.
Pese a lo anterior el pronóstico de producción de gas es positivo. Para el año 2018, se prevé subir la producción de 56,66 MMM3/D del año 2017 a 57,88 MMM3/D, aunque el informe no proporciona detalles de los campos para ninguno de los dos años.
La producción de líquidos será declinante, pese a los incentivos aprobados, pasará de 54,44 MB/D el 2017 a 52,85 MBls/D este 2018, no sólo por la declinación natural de los grandes campos sino por la ausencia de nuevos descubrimientos y la baja inversión.
Como se puede observar las perspectivas para el sector, especialmente para el “upstream”, no son nada alentadoras; las inversiones y las actividades, tanto de YPFB como de las petroleras privadas tienen una visible declinación, no sólo respecto al año 2017, sino frente a proyecciones elaboradas por la propia empresa estatal que en su Plan Corporativo de Inversiones del año pasado contemplaba una inversión de 1.569 MM$us para el 2018, es decir, más del doble de los 716 MM$us programados ahora.
Columnas de HUGO DEL GRANADO COSIO






















