El Gobierno y sus decretos imposibles
Que el Gobierno emita un decreto declarando asueto para los trabajadores de la prensa a propósito de celebrarse, hoy, el Día del Periodista, no puede menos que consternarnos, hasta incluso, indignarnos.
Por supuesto que así como declaran asueto u horario continuo por la fiesta del Gran Poder, por el clásico paceño u otro “importante” acontecimiento, los directos beneficiados son, y solamente ellos, los funcionarios públicos.
Y resulta un agravio para nuestros colegas de los medios estatales, a quienes, según la norma emitida ayer por el Ministerio de Trabajo, entre líneas se los considera como simples funcionarios públicos, “servidores” en el lenguaje oficialista. Claro, en caso de que acepten dedicarse hoy a actividades “deportivas y culturales” tal cual señala el decreto.
En lugar de emitir normas imposibles y si realmente quieren rendir un homenaje al periodista boliviano, las autoridades deberían pensar en elaborar normas que transparenten su información. En lugar de tratar de cooptar a colegas, con prebendas, para acallar voces críticas, deberían respetar el derecho a la información y garantizar la libertad de expresión.
En lugar de asfixiar económicamente a algunos medios “incómodos” cortándoles la publicidad y premiar a otros su silencio, deberían delinear políticas para democratizar la distribución de la propaganda gubernamental.
No, señores, los corruptos no descansan, no perdonan feriados, domingos ni asuetos. Nosotros tampoco, porque estamos alertas, vigilándolos.
Subjefe de Redacción de Los Tiempos
Columnas de MICHEL ZELADA CABRERA




















