Retorna la zozobra a Colombia
Colombia vuelve a encontrarse en una encrucijada, hacia la zozobra y un camino lleno de espinas mientras busca continuar adelante unos Acuerdos de Paz que fueron firmados en 2016 y que no llegaron a concretarse del todo.
El jueves último, millones de colombianos despertaron con la noticia de que un grupo de disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), encabezados por el “ex número dos” Iván Márquez anunciaba que retomaba las armas en un nuevo escenario.
Márquez afirmaba que los compromisos formulados por parte del actual gobierno, que dirige el presidente Iván Duque, dejaron de cumplirse una y otra vez, que las garantías prometidas no fueron respetadas, mientras la vieja élite política sigue controlando el poder en Colombia.
Este triste episodio que embarga el espíritu pacifista de millones de colombianos no se ha dado de la noche a la mañana.
En varias ocasiones, el ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) había denunciado los asesinatos de excombatientes en proceso de reincorporación y había reiterado la importancia de avanzar en el camino de una paz con justicia social y en la defensa de los derechos humanos.
Asimismo, denunciaba el continuo asesinato de los líderes sociales y de excombatientes desmovilizados, y grandes problemas que afectan al país suramericano, como algunas de las causas para la vuelta a la lucha armada.
Para el mandatario Duque, este proceso será una prueba de fuego, está por verse si toma partido por el proceso de paz o si se alinea con su mentor político, el expresidente Álvaro Uribe, quien se opone tajantemente a cualquier acuerdo de paz.
Lo cierto es que ahora Duque ha lanzado una feroz cacería por aire, tierra y cielo contra los jefes disidentes de la otrora guerrilla más antigua del continente que durante más de 50 años sembró el miedo y el terror.
Editor de la sección Mundo de Los Tiempos
Columnas de ALFREDO JIMÉNEZ PEREYRA





















