Confabulación contra Bolivia
Cinco días antes de la agresión a nuestra soberanía, el canciller mexicano había anticipado que presentaría una denuncia contra Bolivia por "hostigamiento" ante la CIJ. Luego, el Gobierno mexicano había denunciado la "presencia excesiva" de personal de seguridad boliviano ante su sede diplomática. A su vez el Gobierno español habló de “golpe de Estado” y reclamó el llamado “inmediato” a elecciones. No era casual, estaba en marcha la confabulación mexicana-española contra la soberanía de los bolivianos.
¿Visita de cortesía con capuchas y pistolas? Los policías (GEO) salieron de Madrid el día 21 y luego de cuatro días fueron a la residencia mexicana en La Paz para "recoger" a la Encargada de Negocios española, de "visita" allí donde se refugian delincuentes con información sobre el dinero que Morales entregó a Podemos, el partido izquierdista español de Pablo Iglesias. Éste presiona al presidente español para callar a Quintana que amenazó con hacer pública las cuentas y organizan un mal operativo de extracción, aprovechando la inmunidad del vehículo diplomático, asumiendo que los bolivianos son imbéciles.
Los exministros Juan Ramón Quintana y Héctor Arce estaban vinculados con Podemos. Entre sus fechorías destacan los pagos a la fundación CEPS y el caso Neurona, una trama de corrupción internacional del partido de Iglesias. Neurona colaboró en la campaña electoral del MAS en 2014 y está vinculada al Gobierno de López Obrador. Al frente de Neurona está el periodista mexicano César Hernández, compañero de luchas políticas de Juan Carlos Monedero e Iglesias
Lo que está claro es que España demuestra aún ser un país “injerencista” y quedó mal ante la UE, cuya política exterior común fue transgredida y no funcionó. En el trasfondo de la crisis diplomática entre España y Bolivia, el apoyo de Iglesias a Morales dispara las sospechas de que la intriga está vinculada al pacto con Pedro Sánchez (presidente del Gobierno de España)y a la necesidad de "congraciarse" con sus socios como motivo del episodio. La intervención de Podemos en política exterior ya afecta a la imagen internacional de España.
Una prudencia diplomática elemental fue contravenida. La ministra de Asuntos Exteriores de España dice que “desconocía lo sucedido” y, por tanto, desautoriza a los funcionarios que incurrieron en esta ilegalidad y ha abierto una investigación anunciando el envío a La Paz de un funcionario de su Ministerio. La oposición española ha exigido su comparecencia en el Parlamento.
La connivencia de la política exterior mexicana-española es un demencial episodio que delata el esperpento de la política solidaria izquierdista.
¿Puede empeorar la crisis diplomática con el Gobierno de transición? No, mientras no se rompan las relaciones, el enfriamiento permanecerá porque los gobiernos izquierdistas privilegian la ideología sobre los intereses de sus países.
El autor es abogado constitucionalista
Columnas de WALDO RONALD TORRES ARMAS


















