Educar con ética y valores
Creo que jamás olvidaremos lo que vivimos en los 21 días de paro cívico. Histórico para Bolivia. Hay que sentirse orgullosos de ser bolivianos en busca de una patria unida. Ha sido un aprendizaje para convertirnos en ciudadanos conscientes y comprometidos a valorar y poner en práctica la ética, entendiendo que “es la ciencia y el arte del bien estar”.
La ética no se predica, se contagia, se respira, se siente en las actitudes que nos cambian la vida, actitudes que nos dan la fuerza para defender la justicia y la libertad. La ética es la elección, en plena libertad, de lo que está bien o está mal, de lo correcto o incorrecto que parte de la consistencia de los principios que cada uno elige. Muestra la diferencia de cómo hacemos lo que hacemos; es comprender que hay diferencia entre lo que hacemos y cómo lo hacemos. El bienestar tiene que ver con lo que no se ve. Se pudo vivir intensamente el sonido y el silencio, lo tangible e intangible de la ética, lo explícito y lo implícito, entender la congruencia, la integridad
La ética es un pensar un sentir y un actuar en coherencia. El autoconocimiento nos permite tener convicciones no solo por lo que conocemos, sino por lo que somos, tenemos que tener firmeza y seguridad de nuestros principios y valores, con la fuerza del autoestima sana el tener valores claros nos da la confianza y seguridad de no sentirnos ni menos ni más que nadie, sino uno mismo, aprendimos a ser buenas personas: personas de bien, no personas que solo hagan bien las cosas.
Recuperar la confianza en sí mismos y en los demás es muy importante, es parte de la ética. La necesidad más básica de la condición humana es sentirnos escuchados; es un principio para sentirnos valorados, aumenta nuestra autoestima, hacer surgir la confianza y si hay confianza nace la determinación y el compromiso.
Edifiquemos la convicción y tomaremos buenas decisiones con pensamiento crítico. Recuperemos la confianza en nosotros mismos y en los demás con una autoestima sana capaz de tener determinación. Ser personas comprometidas que sepan dedicarse con pasión y servicio en su autorrealización. Si logramos estar en armonía entre el pensar sentir y actuar seremos personas conscientes con consistencia, capaces de poner en práctica la ética y los valores con coherencia e integridad. Algún día en la educación, no solo valoraremos los conocimientos sino la calidad de los valores, que le hace a un ser consistente, que ama lo que hace. Cuando uno estudia la filosofía el tema de la libertad es un tema recurrente y profundo, lo difícil es ver en nuestro planeta el mal uso de la libertad.
Siendo la especie más evolucionada no comprendemos lo que es la libertad. ¿Es un don? ¿Debemos conducirla?, ¿hay que educarla? El buen o el mal uso de la libertad es parte de nuestra formación. Cuando se habla de libertad se relaciona con los límites, será un tema de límites o de educar la libertad. Es un don, donde elijo lo mejor para mí y para los demás, no para hacer lo que quiera. Es para hacer mejor, seleccionar lo que me ayuda a ser mejor persona, la libertad del hacer es una acción, pero la libertad desde el Ser es quien tiene conciencia de lo que elige para su desarrollo pleno y para el bien común. La libertad es entender el sentido de la plenitud, a los hijos los padres hoy les dan mayor libertad, pero no les enseñan que es la plenitud.
Hoy tenemos libertad, ¿sabemos ser libres?, ¿tenemos capacidad de manejar la libertad?
Ser libre y tener libertad son dos cosas distintas, que hoy es el nuevo reto de los educadores en el proceso de formación. “Solo se es libre cuando se tiene conciencia”. La educación es la llave para abrir la puerta de oro de la libertad (George Washington Carter).
Por último, el camino de la ética y valores nos lleva a entender que no estamos solos, que sirve para la convivencia social y comprender que lo más esencial de la humanidad es la unidad. “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”, dijo Simón Bolívar. La unidad hace la fuerza, no solo son frases es una realidad y lo importante de vivir en sociedad es el servicio en lo que nos desempeñemos. En otras palabras, es servir a la sociedad descubriendo nuestras capacidades habilidades y talentos expandiendo lo mejor de uno y no sirviendonos de la sociedad.
La educación, en su proceso de formación de ciudadanos competentes, se plantea nuevos retos de tener la claridad de formar en ética y valores prácticos del diario vivir. La ética es el arte del bienestar. Si estoy bien, contribuyo al bien común, valores de libertad, justicia, generosidad, solidaridad, humildad, verdad, paz, equidad etc. La educación y la ética deben llevarnos al equilibrio y armonía individual y social para ser seres conscientes con mayor consistencia, humanos íntegros que construyan a un presente y un futuro saludable a la humanidad de preservar la esencia del hombre que es el” Amor “y no ser creadores de maldad y destrucción.
“Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás”, (Nelson Mandela). Está en nuestras manos ser mejores ciudadanos conscientes y consistentes, contribuyendo al desarrollo pleno y a la unidad del bien común, con la claridad de que la ética es una decisión de cada día de lo correcto e incorrecto, guiada por los valores que me hacen digno y libre a los ojos de Dios.
La autora es psicóloga y docente universitaria
Columnas de ELIZABETH MÓNICA MARTÍNEZ GUILLÉN


















