La evofilia
Denominaré como evofilia, al conjunto de síntomas característicos de un cuadro patológico provocado por la concurrencia de diferentes circunstancias que provocan que ciertas personas se muestren psicológicamente comprensivas, benevolentes y tolerantes con Evo Morales, más allá de todos los delitos que ha cometido siendo dirigente sindical y presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Quienes padecen de este síndrome, muy parecido al síndrome de Estocolmo, han sido de alguna manera víctimas del secuestro y retención de un caudillo que busca, por todos los medios, conquistar el poder, aumentarlo, conservarlo y prorrogarse en el mismo de manera indefinida para blindarse de la justicia nacional e internacional y continuar cometiendo sus fechorías.
Entonces, los “evofilos”, amantes de Evo, están en complicidad intelectual o material, por acción u omisión con todo el desarrollo del secuestro de todos los ciudadanos bolivianos al autoritarismo narco-terrorista internacional. Estos obnubilados votantes tienen un fuerte vínculo afectivo con su captor, un personaje que se hace pasar por la “última reserva moral” del universo, y con su discurso de “pacificar el país”, malinterpretan la temporal ausencia de violencia con un acto humanitario del agresor, dirán, un mártir de la democracia que prefirió renunciar antes que ver muertos en las calles, después de ordenar sitiar las ciudades para ver “hasta donde aguantan” los citadinos sin comida ni alimentos, acto comparable con el genocidio de Holodomor, digno de una mentalidad estalinista.
El agresor anuncia volver al país y causa un estremecimiento emocional en sus víctimas, las asedia desde el país vecino y se espera su regreso triunfal, estos han sido conquistados en sus corazones, seducidos en sus pasiones más bajas, sienten amor por la mano dura, y padecen odio, miedo e ira por quienes son diferentes, el mito del “buen salvaje” les hace creer que no existe maldad en su alma, así son los progresistas e izquierdistas de todo pelaje: “evofilos” en distinto grado de enfermedad.
Aunque este síndrome no esté reconocido en los manuales de diagnóstico de trastornos mentales, qué podemos pensar de personas que no cambian de opinión y siguen siendo atraídas como presas captadas en “estrategias envolventes”, después de demostrarles los mayores derroches económicos y desfalcos de la historia boliviana, la pérdida definitiva de acceso soberano al mar, aspectos que en otro caso, hubieran sido motivos suficientes para derrocar cualquier presidente sin rasgos populistas.
El “evorato” es así, las cifras lo demuestran, las personas han sido adormecidas en el socialismo estatista que les promete y ofrece subsidios, rentas, bonos desde el nacimiento, embarazo, hasta la vejez, entonces se vota con el estómago, y se vende al agresor con tal de recibir un dinero que proviene de las mismas carteras del pueblo, comprando sus votos de la manera más indigna posible, utilizando el hambre y esperando las dádivas del burócrata, siendo la vergüenza de los bisabuelos que no esperaban regalo alguno del papá Estado, ganando su propio peculio con esfuerzo y sacrificio, sintiéndose por el mismo hecho, libres y dignos.
Agresor y víctimas buscan salir ilesos de tal situación, por eso se cooperan mutuamente, así quedan impunes los delitos con tal de que exista pan y circo, Evo se muestra como benefactor para evitar la liberación del pueblo, adoctrina niños y jóvenes, haciéndoles creer que el Estado les debe algo, entonces se forma una relación de dependencia emocional, es insustituible, se tiene una relación tóxica, quienes han tenido una dura infancia lo ven como padre, padrino, “jefazo”, mientras que Evo visualiza a sus seguidores como infantes a quienes se les debe tratar con premio y castigo, aprendió que para mantener la sumisión y obediencia no sólo necesita de policías y militares, sino también de ciudadanos armados, vecinos vigilantes para que todos puedan “comportarse bien”.
El autor es representante del Instituto Libertad, Capitalismo y Empresa (ILCE).
Columnas de LUIS CHRISTIAN RIVAS SALAZAR

















