Indecisos al poder
—Buenos días, querida suegra.
“¡Usted no me sale!” Me respondió desde su hamaca, símbolo de la tiranía suegril.
—No, no, querida suegra, solo interrumpía su dulce descanso para saber si gustaría de una omelete de huevos con jamón y vegetales para desayunar.
“¡La huevadanga de siempre!”, dijo. Tráeme un café caliente y ponle solo cuatro cucharillas de azúcar porque estoy a dieta. Mientras calienta el agua al fuego, abre al frigider y tráete dos latas de cerveza. Le dije que eran las 7 de la mañana y encogió los hombros, como diciendo “me importa un egg”.
Cuando se incorporó de su placenta, me preguntó: “oiga yerno ¿y cómo haremos para evitar que el MAS gane?”.
—Yo creo que debemos apuntar al que tenga más probabilidades para no dispersar el voto.
—¡Ja! De acuerdo a las encuestas el ganador está en la casilla de los indecisos. ¡Claro que son mayoría! ¿Votaremos por los indecisos?
—Pero si usted dijo que se iba a quedar encapsulada.
—Nada mi hijo, aunque usted me lleve alzada en sus brazos michis, yo iré a votar, porque con el MAS, never more in mi loca life. No seamos hedonistas.
“¿Hedonistas?”, le pregunté.
—Si, el hedonismo es la corriente filosófica que, como fórmula de enfrentar el dolor, postula que tiene que haber full joda en la vida. Y no es así, primero los intereses de la patria, por eso debemos exigir a los candidatos que no sean hedonistas, que no nos caguen la vida, que busquen formas de amor que los unan para hacer frente al odio que está tocando las puertas del retorno.
No, sabía que mi suegra, tenía nociones de filosofía griega y me arrinconó cuando me preguntó: “¿quién sustentó al aire, al agua, a la tierra y el fuego?”.
—Eh… ¡los decoradores de interiores!
—No, pequeña bestia enchinelada. Fue Empédocles. Se refería a lo|s elementos eternos que se mezclan y se separan.
—Estaba al pedo, como dirían los gauchos.
—Era un filósofo, y médico de yapa. La vida está sustentada por el aire, el agua, la tierra y el fuego y de esas contradicciones el hombre produce amor y odio.
—Con esas mismas sensaciones se cosechan votos.
—Pero ya dijo Heráclito Adefesio: “no sean obscuros, no se hagan los del otro viernes y vayan a votar con amor, sin odio, pero vayan, sino cagamos pìlas” (perdón, esa es la fiel traducción que hizo mi suegra del griego al castellano).
El autor es humorista
Columnas de ADOLFO MIER RIVAS






















