Dime con quién andas
Hablemos de los malos amigos que uno puede tener. Hay algo que define una amistad verdadera de una falsa. Una falsa amistad siempre va a estar contigo en los buenos momentos, cuando tienes dinero, o cuando te está yendo bien; pero una verdadera amistad, como un verdadero amor, es la de aquel amigo que estará contigo en tus malos momentos, pero sobre todo tendrá la honestidad de decirte la verdad: ¿En qué te estás equivocando? ¿En qué estás fallando? Y te va a mostrar tus errores.
Tus verdaderos amigos son los que quieren que mejores como persona. Y no tapar tus errores, quienes los tapan son amigos que no valen nada. Son amigos entre comillas.
Llevemos esta metáfora a los países, ¿cuáles son los amigos de Bolivia? Amigos que están en la línea política de los países No Alineados: Irán, Rusia, y China. Por lo mismo, más allá de sus virtudes y defectos, Bolivia está reproduciendo aquello que tanto ha criticado durante mucho tiempo. Está siendo llunk’u poniéndose de rodillas ante varios nuevos imperios. Ya no es el tan cacareado Estados Unidos como tanto lo criticaron sino ahora son estos otros.
Trascendió hace unas semanas que la embajadora boliviana en Irán dio unas declaraciones al respecto de lo que está sucediendo en ese país. Resumen rápido: Las mujeres de Irán están protestando y reclamando el maltrato machista y religioso que sufren todos los días.
Al punto que una mujer que no llevaba bien puesto su velo terminó asesinada de una forma terrible.
Muchas protestas y mucha gente inconforme porque hay un despertar a partir de nuevas formas de entender la sociedad sobre todo desde una mirada femenina.
¿Qué hizo la embajadora de Bolivia? No solamente justificó la postura oficial de Irán diciendo que esos “son movimientos separatistas financiados y armados por los enemigos”, sino que valida con su discurso precisamente la mala amistad.
Irán puede ser tu amigo pero eso no te da ningún derecho a terminar aprobando sus posturas. Es una vergüenza cómo Bolivia utiliza la cobardía, porque no hay otra palabra para decirlo, cuando proclama que se abstiene a votar en la Organización de las Naciones Unidas. Qué cobardía la de no tener una postura.
Cobardía frente a China, a Rusia, a la guerra, al maltrato, a los derechos humanos, a tantos temas que surgen.
Bolivia no sólo se declara neutral ante esos temas, sino que en el caso de Irán se pone a favor del patriarcado, aquel que curiosamente en el país lleva más de una cincuentena de feminicidios en el año, convirtiéndose en el cuarto país con más violencia contra la mujer en el mundo y, ¡oh que curiosidad!, Irán es el tercero.
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER

















