En torno de la falacia presidencial
Pocas horas más y el paro cruceño habrá llegado a los 30 días. Tal cual era de esperar, los cientos de “llunku-pensantes” del régimen han salido a las redes proclamando que las razones del Comité Interinstitucional de Santa Cruz no tienen sentido, que sus argumentos son confusos y que ”los cambas no saben lo que quieren”, otra falacia tan grande como el globo terráqueo y, por tanto, inmensamente dañina, destructora.
Sale a luz con fuerza el uso del engaño presidencial contra Santa Cruz, la región más poblada y más próspera de Bolivia, que no sólo produce el 60% de los alimentos para todo el país, sino que es el primer exportador y sus divisas (moneda dura que ingresa al Tesoro) son la fuente primera de recursos para cubrir el Presupuesto General de la Nación, en gran parte para los subsidios millonarios que otorga el Estado a manera de bonos y subsidios.
La falacia presidencial en el caso del censo es que “se debe discutir sin condiciones”, falacia sutil y persuasiva siempre y cuando se acepte la fecha establecida en el decreto supremo que previamente colocó sobre el tapete, proposición falsa porque la condicionante es falaz: los estudiosos la califican como argumento ad logicam.
Así, condicionada la charla, muere, fracasa antes de empezar. Algunos tratadistas calificaron a este tipo de juicio de “perrada”, de “canallada”, porque parte de una proposición falsa. Nada nuevo en el terreno de la historia, que se remonta al filósofo Aristóteles, quien identificó al menos 13 clases de falacias; hasta ahora existen varios cientos de ellas, comprendidas en la lógica, la política, la retórica, el derecho, la ciencia, la religión, el periodismo, el cine, la mercadotecnia y en toda área en la cual la argumentación y la persuasión tengan especial relevancia.
Resulta tan evidente la falacia de Luis Arce que ha conseguido “empantanar” el tratamiento de la ley, porque el decreto señala el 23 de marzo 2024 como fecha para el Censo Nacional de Población y Vivienda, sin establecer claramente la distribución de escaños. La mera discusión de estos detalles está dilatando una solución total y definitiva del paro que afecta a Santa Cruz hace 28 días. De modo que la premisa de partida, al ser una falacia, “un argumento que parece válido, pero no lo es”, desluce la acción presidencial y pone tensos a los bolivianos porque su Presidente miente, engaña, confronta.
Asqueado por esa innoble conducta presidencial de inducir al odio contra Santa Cruz y sus líderes cívicos, siento, en cambio, una afable compensación en el testimonio del patricio Jerjes Justiniano, que hace honor al camba y en este caso particular llena de orgullo al cronista, como extrabajador de radio y cofundador de la Federación de Radio y TV hace más de medio siglo en La Paz.
Columnas de MAURICIO AIRA


















