Francisco y los jóvenes
Durante estos días de reflexión acerca del misterio de la fe, he visto el video “Amén. Francisco responde”. Me gustaría compartir, muy de pasada, algunas impresiones que me ha dejado.
Se trata del encuentro del papa Francisco con un grupo de jóvenes hispanoparlantes de distintos lugares del mundo, que se reúnen en Roma para dialogar sobre algunas preguntas que cada uno lleva. Si “Roma” (a propósito del Papa) puede sonar a sinónimo del Vaticano, esta vez el encuentro se hace en un departamento que los jóvenes han dispuesto, Francisco, entonces, juega “de visitante”.
La primera impresión que me llevo es que los jóvenes están en búsqueda, no digo exclusivamente en una búsqueda de Dios, tratan de encontrar el sentido de sus vidas, de los acontecimientos que les tocan de cerca, de sus sufrimientos y de sus esperanzas. Esto quiere decir que los jóvenes son muy humanos, más allá de las influencias de las tecnologías que pareciera que los ponen en “modo automático” y más allá de un mundo cada vez más deshumanizado e intolerante protagonizado sobre todo por nosotros, los adultos.
Otro aspecto que me tocó (y digo tocar porque fue como un golpe al alma) es el sufrimiento de los jóvenes. A pesar de su corta edad y de tener un futuro por delante, están experimentado dolores de fondo, dolores existenciales, que afectan sobre todo a su salud mental y su vida espiritual.
Me gustó la actitud de Francisco, abierto y experto en escucha y en diálogo. También es él muy humano con una mirada amplia de la vida y de los problemas del mundo. Sólo un ruido (y fuerte) acerca de su postura sobre el sacerdocio femenino, fue el único tema en el que no se apoyó en criterios humanistas sino más bien dogmáticos.
Muy buena la producción y la fotografía. Se la ve sin darse cuenta que el tiempo ha pasado. Recomendable para verla en familia y si eres educador, también con tus estudiantes.
Columnas de NÉSTOR ARIÑEZ




















