¿Se reinventa la oposición?
El rol que jugaron las bancadas opositoras —Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos— en las elecciones de las directivas de las cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) alienta la expectativa de un contrapeso real y constructivo al poder del Órgano Ejecutivo, interesado en lograr la sanción de leyes que necesita con urgencia para hacer frente a la complicada coyuntura actual.
En efecto, los votos de las bancadas de CC y Creemos en Diputados fueron determinantes para la elección de un presidente del ala arcista del MAS en Diputados, y para que el evista Andrónico Rodríguez continúe presidiendo la Cámara de Senadores.
En ambos casos, las bancadas opositoras al Movimiento Al Socialismo (MAS) concertaron planchas de candidatos a las directivas camarales con las facciones rivales del partido oficialista.
El triunfo de esas planchas fue posible gracias a los votos de los asambleístas de derecha y, en el caso del Senado, eso se concretó con base en “la aceptación (de los senadores evistas) de (la) propuesta programática vinculada a los más altos intereses de la patria” planteada por los opositores.
Nueve puntos conforman esa “agenda legislativa 2023-2024” cuyos fines generales son “recuperar el funcionamiento pleno de la democracia, particularmente en el ámbito judicial y el ámbito electoral”, “restablecer el equilibrio, contrapesos, independencia y separación de poderes para que el Órgano Ejecutivo no se sobreponga o impere sobre los otros órganos del Estado”, además de otros específicos relativos a la aplicación de los resultados del censo, el padrón electoral, la restitución de los dos tercios “en el Reglamento de la Cámara de Senadores”, el “respeto al debido proceso para los presos políticos” o la “revisión” de leyes incendiarias.
Si bien la firma de ese documento por los senadores evistas es, para sus colegas opositores, “un compromiso”. como lo asegura el jefe de bancada de CC; para los masistas “no es ningún convenio o acuerdo”, según aclaraba el reelecto presidente de Senadores.
“Que lo cumpla o no cumpla es un problema ético de cada uno de los senadores”, agregaba el senador de CC. Como fuere, el caso es que ese documento constituye un planteamiento concreto acerca de la acción de las bancadas de derecha en Senadores y puede servir para negociar su apoyo futuro a cualquiera de las facciones del MAS, para conseguir el cumplimiento de los objetivos planteados.
Ninguna de las facciones del MAS posee en el Legislativo los votos suficientes para aprobar leyes y la fractura en ese partido parece irreversibles, así, si la oposición continúa actuando como un bloque consolidado con base en un programa de acción podría revitalizar el ejercicio real de nuestra democracia.



















