Los Tiempos, la renovación de un compromiso
Ayer, 19 de julio, quienes formamos parte de esta institución periodística, hemos conmemorado un aniversario más del renacimiento de Los Tiempos.
Es una fecha que, como el 16 de septiembre de todos los años cuando recordamos la fundación de este periódico, tiene para nosotros una significación muy especial. Es que el 19 de julio de 1967, se coronó exitosamente el empeño con que Carlos Canelas, con el apoyo de toda su familia, se propuso retomar la obra iniciada por su hermano Demetrio en 1943.
No fue fácil la tarea de darle nueva vida al diario cochabambino Los Tiempos. Hubo que superar enormes obstáculos. Uno de los más grandes fue el económico, superado por la lúcida visión empresarial de Carlos Canelas.
El otro, el político, requería además una vocación de servicio y un compromiso con los intereses, superiores, de la comunidad. No debe olvidarse que en esos tiempos, como durante gran parte de la historia de nuestro país, la intolerancia y la fragilidad de las instituciones democráticas condenaban a la labor periodística a las más adversas circunstancias. Afrontarlas, y asumir los riesgos de hacerlo, exigía motivaciones capaces de trascender el simple afán de lucro y el consiguiente cálculo pecuniario.
Esas dificultades ya eran bien conocidas por quienes en 1967 decidieron reconstruir Los Tiempos sobre las cenizas a las que fue reducido en 1953.
Es que desde 1943, nuestros fundadores, directores y los sucesivos equipos de redacción tuvieron que lidiar con mucha frecuencia con el acoso proveniente de quienes veían en la libertad de información, de opinión y en el espíritu crítico, un obstáculo para sus intenciones de hacer uso y abuso del poder político sin ningún tipo de limitaciones.
Hoy, a la luz de la experiencia acumulada, con una nueva gestión empresarial, y con la objetividad que da una perspectiva de 58 años, a los que deben sumarse los 24 de la primera época, podemos afirmar que fue un gran acierto la decisión, firmeza y perseverancia con que Carlos Canelas retomó la causa periodística inaugurada por su hermano Demetrio en 1943.
Quienes formamos parte de Los Tiempos, ahora con nuevos propietarios, estamos conscientes de que pertenecer a una de las empresas e instituciones más importantes de Cochabamba es un privilegio.
Y en la misma medida, una enorme responsabilidad.
Por eso, ratificamos nuestro compromiso con la búsqueda de la verdad, la libertad y la democracia y con los valores y principios que inspiraron y guiaron a nuestros antecesores.


















