El mes de Cochabamba
Septiembre es sinónimo de celebración en Cochabamba. En cada rincón de esta tierra, desde la Plaza principal de su ciudad capital hasta el último poblado en el extremo sur del departamento, se comienza a respirar un aire festivo y casi primaveral que se mezcla con el aroma de la exquisita gastronomía, el sonido de la música típica, el civismo y la tradición para conmemorar un nuevo aniversario cívico.
Sin embargo, más allá de la alegría y la tradición, este tiempo también es un momento para la reflexión.
Septiembre, especialmente el día 14, es un tiempo propicio para recordar que somos un crisol de culturas, un valle productivo y, sobre todo, una sociedad que, a pesar de sus problemas, sabe unirse para festejar.
El 14 del mes que comienza hoy, el departamento conmemorará la gesta libertaria de 1810, que honra el levantamiento liderado por el patricio Francisco del Rivero y Esteban Arze, que inició el proceso de independencia de España.
Ese día tiene un significado especial y por ello se realiza, en la plaza 14 de Septiembre, una escenificación que refleja los hitos más importantes de la lucha que hizo posible la independencia.
¿Cómo encontrará al departamento este nuevo aniversario cívico? Sin duda con varias metas cumplidas y con ciudadanos que se esfuerzan en forjar días mejores para ellos, su tierra y sus familias.
Pero también hay tareas pendientes en lo económico, social, ambiental, la salud, la educación y los servicios esenciales, como el agua, el saneamiento y la vivienda.
Es importante remarcar que la región también es duramente golpeada cada año por los conflictos sociales que encuentran en los bloqueos de caminos su máxima expresión y que retrasan y hieren a la economía del valle cochabambino.
Aunque Cochabamba ha dejado de ser el granero de Bolivia aún es posible revertir esa situación y reactivar el agro. Sin embargo, se necesita una mejor planificación urbana para proteger las tierras productivas, muchas de ellas avasalladas impunemente.
En la región metropolitana es urgente trabajar en una verdadera gestión de los residuos sólidos. La mayoría de los municipios aún cuenta con botaderos a cielo abierto y el reciclaje y separación de los residuos es incipiente.
El otro desafío es tener una ciudad libre de violencia, sin feminicidios, sin infanticidios y sin amenazas para la juventud.
Cochabamba tiene potencialidades y cualidades para ser una tierra linda de habitar, pero es necesario enfocar los esfuerzos en la dirección correcta para reducir los problemas y conflictos que frenan el desarrollo pleno del departamento.
El mayor desafío es que el próximo año, en el mes de septiembre, tengamos más motivos para celebrar y que no sólo sea un festejo, sino un espejo en que la ciudadanía y las autoridades se miren de frente y se pregunten qué Cochabamba queremos construir.


















